Como parte de las reflexiones del Estudio de Reputación Corporativa (ERC®) 2024 de Ecuador, Cristina Páez, CEO de Ipsos Ecuador, cree que en un contexto de permanente crisis los principales desafíos en materia reputacional corporativa incluyen la gestión efectiva de la percepción pública durante las crisis de inseguridad, de falta de energía eléctrica y otros desafíos socioeconómicos. “Las empresas deben demostrar resiliencia, adaptabilidad y un compromiso genuino con el bienestar social y la sostenibilidad; comunicando sus esfuerzos y contribuciones de manera transparente y posicionándose como agentes activos en la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrenta el país”. Respecto de la leve baja del indicador después de un 2023 con un alza de 24 puntos, Páez profundiza que hay diversos factores que han impactado en la percepción pública de las empresas en Ecuador, que hoy instalan al entorno corporativo en otro contexto de mayores exigencias respecto de su quehacer, con expectativas “por parte de la ciudadanía de una respuesta activa y solidaria del sector empresarial, tras la crisis económica detonada por el crimen, la violencia y la falta de electricidad que ha creado un escenario de insatisfacción y descontento generalizado. Y que tras una falta de comunicación adecuada de las iniciativas sociales de las empresas para afrontar esta crisis y aportar al desarrollo sostenible del país, se ha generado esta disminución en la confianza y admiración hacia ellas”. Por lo tanto, opina la experta, se debe abordar de manera urgente esta desconexión entre las acciones de responsabilidad social y ambiental de las empresas y la percepción del público. “A pesar de que los ecuatorianos valoran la sostenibilidad y están dispuestos a cambiar sus hábitos de consumo en favor de prácticas sostenibles, hay una baja recordación de las iniciativas de las empresas en estos ámbitos. Esto indica que las empresas no están comunicando efectivamente sus esfuerzos, o que tales esfuerzos no son lo suficientemente significativos o visibles para la sociedad”. La dimensión de la sostenibilidad es la principal fuente de generación de valor agregado y diferenciación entre los grupos de interés. También te puede interesar: Gigantes de la electrificación KIA, BYD y Tesla encabezan la transición Es así, como las empresas más reputadas del Ecuador nos dejan una hoja de ruta a seguir, con buenas prácticas que Páez invita a explorar, adaptar y replicar del resto del entorno corporativo. “La confianza, junto con el respeto y la admiración, constituyen atributos fundamentales de la reputación, siendo este último el pilar principal sobre el cual cualquier organización construye valor y diferenciación. En la actual era, las organizaciones y líderes con una reputación sólida no solo son actores clave en el escenario empresarial; sino que también se convierten en fuerzas transformadoras en la sociedad, generando valor social, económico y medioambiental. Las crecientes expectativas de los grupos de interés están depositadas en la capacidad que tienen precisamente las empresas para generar bienestar y progreso social”. A pesar de esta caída, una buena noticia de esta quinta versión del ERC® - y que diferencia a Ecuador de otros mercados de Latam – es que se mantiene la confianza ciudadana en el sector privado, lo cual según Páez se debe a “en un contexto de crisis permanentes que tienen a la ciudadanía con una alta incertidumbre, las expectativas ciudadanas están puestas en el aporte económico y social que hoy pueden lograr las empresas. Es así como si el sector privado logra generar valor social, económico y medioambiental su buena reputación será innegable, con la confianza como un activo estratégico clave. La clave es comprender que este intangible reside exclusivamente en la percepción de los grupos de interés, y las organizaciones deben gestionar este intangible desde sus convicciones, aspirando a merecer la ansiada buena reputación que impulsará predisposiciones y comportamientos positivos hacia nuestra empresa y colaboradores”. Cristina Páez invita a que todo el entorno corporativo de Ecuador comience a gestionar su reputación con mayor fuerza, para que se logren recuperar parámetros más positivos de percepción de este intangible. “El resultado será innegable: legitimidad social, recomendación, diferenciación, retención de talento y mayores retornos financieros. Por lo tanto, es imperativo que los líderes asuman la responsabilidad de poner este intangible en una dimensión estratégica del negocio, posicionando a las organizaciones como agentes de cambio en la sociedad actual”. “El resultado será innegable: legitimidad social, recomendación, diferenciación, retención de talento y mayores retornos financieros”, genera la buena gestión de reputación empresarial.