“A mayor implicación en materia de género, mayor probabilidad de haber crecido a un mejor ritmo”, señaló Alejandro Martínez Borrell, presidente de Grant Thornton, quien además destacó, como el mejor dato de los últimos cinco años, el aumento a un 30 % de mujeres en puestos directivos en empresas del país. “Tras años de estancamiento, el número de mujeres directivas de empresas en nuestro país ha vuelto a tomar impulso. Las compañías españolas, sean cotizadas o no, concentran el 30 % de puestos directivos ocupados por mujeres. En los últimos informes habíamos hablado de que el crecimiento era mínimo y esperamos que este dato sea superado en los próximos años”, añadió. Por su parte, la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, y la ex alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, abordan la necesidad de que se ponga el foco sobre las situaciones que impiden que las mujeres lleguen a puestos de responsabilidad para encontrar soluciones adecuadas. “No podemos entender el mundo sin las mujeres. En 40 años ha habido avances, pero no podemos parar. Las mujeres tenemos que seguir reivindicando”, afirma Robles. Según Alejandro Martínez, uno de los objetivos de esta investigación se encaminaba a comprobar precisamente si la presencia alta de diversidad de género en puestos directivos suponía o no una mayor rentabilidad económica y empresarial para las compañías que impulsan a la mujer en sus altas esferas y la conclusión a la que han llegado “es clara”. También te puede interesar: Mujeres y su crecimiento en el mundo empresarial “Solo una de cada tres empresas con ninguna implicación ha incrementado sus ingresos de forma significativa. Por el contrario, el 52,1% de las empresas moderadamente implicadas ha crecido a ritmos superiores al 5%”, precisó el directivo. Pese al aumento de mujeres directivas en las empresas españolas, las barreras que impiden una inclusión más rápida, persisten. “Lo que parece claro en el presente estudio es que no existe una percepción de frenos por falta de cualificación o de competencia para ejercer el liderazgo por parte de las mujeres”, señala el informe. La maternidad representa el principal obstáculo que, según la mayoría de los encuestados (el 49 %), frenan a las mujeres en su desarrollo directivo, seguida muy de cerca por la falta de conciliación (47 %) y la cultura dominada por los hombres en el sector (47 %) y en su propia empresa (45 %). En este contexto, se señala al trabajo flexible y al acceso igualitario a oportunidades como las medidas que más llevan a cabo las empresas para eliminar esos obstáculos en el mundo laboral. “Aunque la paridad real en niveles de dirección dista mucho de ser alcanzada, las políticas de cuotas obligatorias siguen sin gozar de prestigio en las direcciones actuales”, reza el informe. Martínez ha señalado que 7 de cada 10 líderes empresariales entrevistados para este estudio en España rechaza la implementación de cuotas, lo que supone un punto menos que en el informe de 2018. “Rechazan las cuotas por una percepción de injusticias. El 40 % de empresas españolas encuestadas creen que estas políticas no son justas ni necesarias”. Sin embargo, aclara, los empresarios consideran que son ellos los responsables de reducir las limitaciones de la mujer en el trabajo, por lo que prefieren hacerlo de manera autónoma, sin necesidad de cuotas. Fuente: EFE