Ese es el caso de Saqi Jana Popalzai, quien logró poner su empresa de champú en las tiendas de Kabul distribuyendo personalmente el producto que la convirtió en una prometedora empresaria. Sin embargo, su proyecto ahora sucumbe con la vuelta al poder de los talibanes. También te puede interesar: El turbante es una seña de identidad y resistencia de las mujeres afro, no un adorno colorido Su empresa floreció durante las dos décadas que siguieron a la invasión estadounidense de Afganistán y el intento de la comunidad internacional de fomentar la presencia de las mujeres en la sociedad, de donde habían sido borradas por el régimen talibán. Ahora, en una aparente reedición del primer régimen talibán entre 1996 y 2001, la situación vuelve a complicarse. “El poder de compra disminuyó, los costos de las materias primas y los materiales de empaque aumentaron”, dice la empresaria, que a pesar de todo está feliz de mantener a flote su negocio que da sustento a su familia y a humildes mujeres desplazadas internas. Su empresa Khkola se estableció hace cuatro años en la provincia meridional de Kandahar para mantener a su familia de 15 miembros. Además cuenta con 15 empleadas y en la fábrica produce, entre otros, jabón, lavaplatos, y detergente para la ropa. Para la activista afgana Nahid Noori, bajo el Gobierno talibán “las mujeres han perdido sus logros de los últimos veinte años, derechos de trabajo y educación”, dice. Las mujeres alcanzaron importantes logros en las dos décadas pasadas, tomando roles activos en la sociedad. Llegaron a constituir el 37 % del Parlamento, entre el 30 % de los empleados del Gobierno, y dirigieron numerosas organizaciones nacionales e internacionales. Con los talibanes esto “ha disminuido a casi cero, las adolescentes no han tenido acceso a la educación en los últimos 347 días y la mayoría de las mujeres con talento han estado obligadas a permanecer en el hogar”, apunta refiriéndose a las normas de los talibanes, muy restrictivas con las libertades de las mujeres. También te puede interesar: Países más avanzados en igualdad, justicia y seguridad para las mujeres Según la ONU, Afganistán “sigue siendo el único país del mundo donde las niñas tienen prohibido ir a la escuela secundaria”, una de las primeras medidas impuestas tras su regreso al poder. Fuente: EFE