Stalin Muñoz, Gerente General _ Cooprogreso El sector cooperativo experimentó un importante crecimiento en sus activos en 2018. ¿Cómo se explica este repunte que es muy superior al de la banca? El sector cooperativo tiene una ventaja frente a los bancos u otro tipo de instituciones financieras, y es que los clientes son sus socios, es decir, son los propietarios de estas instituciones. Eso genera una cercanía con el cliente que se ve traducida en lealtad y en niveles importantes de retención. Creo que esa es una causa fundamental del crecimiento que viene experimentado ya de manera sostenida el sector desde hace varios años. A junio 2019 los depósitos en las cooperativas Segmento 1 crecieron un 11,4%; mientras que el de los bancos, apenas el 4%. ¿Cuáles son las claves para generar esa confianza en los depositantes? En el sector nace el tema de cercanía con el cliente, entender sus preocupaciones y requerimientos. Nosotros, como Cooprogreso, hemos entendido que es necesario ofrecerles seguridad. Tenemos una calificación AA+, la mejor dentro de las 5 cooperativas más grandes del Segmento 1. Además, contamos certificaciones internacionales que avalan nuestra gestión y están enfocadas en buena gobernanza, protección al cliente, responsabilidad social y confiabilidad de la información. Además, la disminución del riesgo en la cartera, nuestro índice de morosidad se ha reducido de manera muy importante. Nuestros índices de eficiencia, en cuanto a gasto operativo con relación al total activos del 3,7% y gastos de personal frente al total activo en el 1,6%, han mejorado de manera significativa y son mejores incluso que el promedio de la banca privada, en donde estos indicadores se ubican en 5,1% y 1,6%, respectivamente. El sistema cooperativo está dando tasas atractivas a sus socios y aun así genera una buena rentabilidad. ¿A qué se debe este comportamiento? Las tasas de retorno o de rendimiento de los activos de la banca no son como las que tienen las Cooperativas porque nos enfocamos en el microcrédito y consumo, que permite obtener tasas de interés más altas. La banca privada, aparte de estos segmentos, tiene un importante monto en crédito empresarial, donde nosotros no entramos, y en el cual las tasas son más bajas. Otra razón de por qué nosotros podemos pagar las tasas pasivas más altas es porque el sector cooperativo, y en especial Cooprogreso, mantiene controlados sus costos operativos que como se mencionó anteriormente son menores en 1,4% en relación al promedio de la banca privada. Muchos consideran que las cooperativas pagan tasas más altas porque tienen mayor riesgo, pero eso no necesariamente es cierto para muchas dooperativas. En el segmento 1 mantenemos indicadores de morosidad al nivel de algunos bancos y tenemos mejores indicadores de eficiencia. También hay que considerar que las Cooperativas se deben a sus socios y nuestro objetivo es darle servicios y buenas condiciones financieras, y ese es un objetivo más importante que la rentabilidad al final del año. Eso implica darle mejores tasas, plazos y tiempos de aprobación que el que obtendría como cliente de un banco privado. Muchos analistas ven con preocupación el crecimiento del sector cooperativo y solicitan mayor regulación. Nosotros como actividad, hacemos intermediación financiera, pero esto no quiere decir que seamos iguales a los bancos. La filosofía es diferente y esa es una característica que debe hacer, que la legislación tenga también sus particularidades. Sin embargo, en la parte técnica de intermediación, hay un segmento de instituciones que debería ser medido de igual forma que las instituciones bancarias. Esto tiene que hacerse bajo un esquema estructurado, pero estoy convencido que deberíamos tender hacia eso. Muchas de las cooperativas Segmento 1 son más grandes que varios bancos privados y manejan, tecnología, procesos, controles y metodologías al nivel de la banca privada, por lo que no sería problema para este segmento responder a las exigencias de la SEPS. Las Fintech y las tecnologías de la información son cada vez más importantes en el negocio financiero. ¿Cuál es la experiencia de Cooprogreso en adaptar estas tecnologías? Hace un año y medio arrancamos un proceso de transformación digital y hace dos, con el de transformación integral. La transformación integral la vemos desde el tema cultural y la digital es el final de un proceso de transformación. Allí se encuentran las Fintech como actores del mercado financiero. Por ello tenemos un sistema de información gerencial que nos desarrolló una fintech que otorga créditos de hasta USD 10 mil en consumo, y hasta USD 7 mil en microempresas y se deciden en un plazo no mayor a 20 minutos. Contamos con un scoring que fue testeado durante meses; la morosidad de la cartera nueva, entre julio de 2016 y junio de este año, está en el 2,1%; la cosecha está en el 1,2%. Estamos con un índice de morosidad -en junio- de 3,4% pero aún arrastramos cartera antigua. Lo que significa que en el corto plazo tendremos unos indicadores de morosidad aún menores al promedio del sistema del Segmento 1. ¿Cuáles son las enseñanzas que le ha dejado estar al mando de Cooprogreso? Las instituciones debemos ser fieles a nuestro origen, eso implica estar conscientes de para qué existimos. Uno de los temas de la evolución positiva que Cooprogreso ha presentado en los últimos dos años y medio es haber regresado a su origen. La cooperativa fue formada por 32 personas de escasos recursos, en su gran mayoría, para luchar contra la pobreza de la época. Cooprogreso representa a la estructura de la sociedad de menores oportunidades, somos personas que nacimos teniendo poco y que, en base a esfuerzo y trabajo honesto, hemos consolidado seguridad para nuestros socios.