Destacó el rol fundamental de las ciudades para enfrentar los riesgos climáticos: rumbo a la COP30 en Brasil. Aseguró que, “los gobiernos subnacionales somos (refiriéndose a las autoridades de las ciudades) la primera línea de defensa ante los eventos extremos” . Durante su intervención, el ponente remarcó que, en 2022, llegaron a las ciudades 830 000 millones de dólares para la agenda climática urbana, pero “solo el 11% estaba destinado a la adaptación y la resiliencia”. Explicó que esta cifra evidencia la brecha financiera que impide a los municipios ejecutar planes efectivos frente a sequías, inundaciones y olas de calor. En la pantalla de la sala plenaria, mostró fotos de las inundaciones en el estado de Rio Grande do Sul (Brasil), donde “casi 600 000 personas resultaron afectadas y 450 municipios declararon estado de calamidad” . Según Perpétuo, “es imposible hacer la tarea si no hay recursos financieros suficientes”. En el bloque centrado en soluciones prácticas, enfatizó la importancia de las “soluciones basadas en ecosistemas” y citó el proyecto Clever Cities en Quito: “un plano de desarrollo que, de ejecutarse hasta 2040, multiplicaría la cobertura arbórea y regularía el microclima urbano” . En ese sentido, destacó alianzas público‑privadas con empresas como MRV y NETZERO, esta última ganadora del X Prize de la Fundación Elon Musk en créditos de carbono. Para la COP30, Perpétuo lanzó dos llamados a la acción claros: Emergencia y acción urgente, con “transición justa” que reconozca “la responsabilidad diferenciada de los países del Sur Global” . Inversión masiva en las ciudades amazónicas, pues “el 70% de la población de la Amazonía vive en ciudades que están 30% por debajo de los índices de desarrollo de sus países” . Concluyó citando al Papa Francisco y su famosa encíclica Laudato Si’: “Somos parte de la naturaleza y debemos respetarla como a un prójimo”. Perpétuo insistió en que sólo “un multilateralismo fortalecido” permitirá conjugar innovación, negocios y justicia climática.