El banco señala que el sector se ha estabilizado y que el entorno luce más constructivo, sobre todo entre inversionistas de Asia y Europa que comienzan a reposicionarse. En ese contexto, la joyería y el ready to wear de alta gama aparecen como las categorías con mayor fortaleza para los próximos años. Con esa base, JPMorgan identifica cinco nombres que destacan. Ferretti Group, dedicada a yates de lujo, representa el auge del “lujo experiencial”: experiencias personalizadas y turismo premium para clientes de alto patrimonio, menos sensibles a los ciclos económicos tradicionales. En moda, el grupo Prada vuelve al radar tras la adquisición de Versace, aunque el motor más visible de crecimiento ha sido Miu Miu, por su conexión con la Generación Z y una estrategia digital fuerte. También puedes leer: Aranceles y competencia estrechan los márgenes de la floricultura ecuatoriana Moncler, por su parte, resalta por su expansión en Estados Unidos y un repunte de la demanda en China, además de colaboraciones estratégicas y una identidad de marca clara. Brunello Cucinelli capitaliza el “lujo silencioso” con una propuesta basada en artesanía, sostenibilidad y exclusividad, y con expectativas de crecimiento a doble dígito. Finalmente, Richemont completa la lista gracias a la resiliencia de la joyería y relojería de alta gama, con marcas icónicas y una demanda estructural que se mantiene firme, especialmente en Asia. Fuente: Revista Mercado, JPMorgan