En 2018 se vendieron 675 millones de libros impresos sólo en Estados Unidos, sin dejar de lado los electrónicos y audiolibros, que ya generan USD 12.340 millones en ingresos anualmente. En medio de este boom digital, ¿dónde quedan las bibliotecas? Aunque se piensa que estos centros de conocimiento han perdido su razón de ser, sus libreros atesoran obras inéditas, colecciones musicales, mapas antiguos, fotografías originales y más, que no han podido ser reemplazadas en pantallas digitales. Por lo tanto, su relevancia se mantiene vigente, aún en el mundo moderno. World Cities Culture Forum, una red de gobiernos locales y líderes culturales de casi 40 ciudades del mundo, presentó un listado de las bibliotecas públicas que alquilan la mayor cantidad de libros. El reporte presenta estadísticas relacionadas a la cantidad de libros prestados cada año en diferentes ciudades del mundo. El primer lugar es para la Biblioteca Metropolitana de Tokio, la cual cuenta con un registro de 112 millones de libros rentados en 2018. A la capital nipona le sigue otra ciudad asiática: Shanghái, que prestó 86 millones el mismo año. El top tres lo completa Nueva York, con 56 millones de libros. La Biblioteca Pública de la Gran Manzana está construida con una colección que supera los 50 millones de libros, la mayoría disponibles al público. En este ranking también se encuentra otra urbe estadounidense: Los Ángeles, que con 42 millones de libros, se ubica en quinta posición. La British Library, con una colección de más de 150 millones de obras en diferentes idiomas, es reconocida internacionalmente. La biblioteca londinense rentó 25,8 millones de libros en 2018. Igualmente, la Biblioteca Nacional Rusa tiene una recopilación única de 43 millones de elementos, que incluyen mapas, partituras, grabaciones de audio, tesis, periódicos, etc. De acuerdo a este ranking, esta biblioteca prestó 30,3 millones de libros ese mismo año. A pesar de que no se encuentran en el top 12, Bogotá y Buenos Aires fueron las únicas ciudades latinoamericanas consideradas en el listado, con 700.000 y 2,3 millones de libros respectivamente. Estas cifras reflejan la poca lectoría con la que cuenta la región. Por: María José Vilac y Víctor Zabala