Una demanda a la que se sumó el Comité Técnico de Árbitros (CTA) hace unas semanas: el presidente del CTA, Luis Medina Cantalejo, la responsable del arbitraje femenino del mismo, Yolanda Parga, y las árbitras internacionales Marta Huerta de Aza y Guadalupe Porras expresaron esta reivindicación en la presentación del seminario que las árbitras de Primera y Segunda realizan antes del inicio de la Liga. Sin embargo, la falta de acuerdos les hizo convocar antes del fin de semana una huelga indefinida, por lo que los partidos previstos para el 10 y 11 de septiembre se han aplazado. La Liga Profesional de Fútbol Femenino ha asegurado que “el deporte femenino español ha vivido uno de los episodios más tristes de su historia”. También te puede interesar: Goleadoras: la magia del fútbol puede empoderar Este suceso es un episodio más del conflicto entre la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF), y nace debido a la exigencia del colectivo arbitral de mejorar su condiciones laborales. “La declaración de profesional ya la estableció el Consejo Superior de Deportes. Aquí tenemos la negociación del nuevo acuerdo de coordinación global y qué partidas deben dedicarse al arbitraje femenino. No tengo ninguna duda de que se llegará a un acuerdo”, ha dicho Medina Cantalejo. El presidente del CTA ha apuntado que “la voluntad de la Federación de respaldo es absoluta”; ha rechazado que las árbitras tengan que compatibilizar el arbitraje con sus trabajos y ha defendido que haya «una equiparación para que tengan unos mínimos, una relación contractual”. “Lo profesional implica todo lo demás, hay un dinero que proporciona el CSD de 5 millones, tiene que haber un tema salarial. El Consejo se pronunció, la Federación lo ha hecho y creo que tenemos que llegar a un entendimiento. Moralmente es una exigencia que depende de todos nadie. Nadie va a ser el malo o el bueno, estoy convencido que se va a llegar a un acuerdo”, ha añadido. Después de haber participado en la Eurocopa de Inglaterra y el Mundial sub-20 de Costa Rica este verano, Marta Huerta de Haza y Guadalupe Porras hablaron de la imposibilidad para la mayoría de vivir solo del arbitraje, cuando las asistentes cobran 160 euros por partido, y de las dificultades para hacer compatibles sus designaciones con sus trabajos. “Compatibilizar un trabajo con el arbitraje con un verano como el que hemos tenido es imposible. No se está pidiendo nada fuera de lo común, se pide algo sensato. A mi me generaba dolor de cabeza encajar los vuelos para no faltar al trabajo o tener que justificar mis faltas, o utilizar vacaciones para ir a arbitrar. Al final es ganar calidad de vida y para la profesión”, ha explicado Marta Huerta, que es madre de una niña. La colegiada del comité Tinerfeño ha explicado que ha podido dejar su profesión de maestra porque pita en partidos de la liga masculina, igual que Guadalupe Porras, aunque muchas compañeras no pueden hacerlo. “Me parece muy injusto que con el apoyo institucional que tenemos se nos deje un poco de lado. No vas a pedir lo que ellos pero si tener las mismas facilidades. Sacamos todos pecho al hablar de igualdad, pero ahora es el momento de igualdad. Menosprecio no se si es la palabra, pero que hay que hacer algo seguro”, ha agregado. La extremeña Guadalupe Porras ha hablado de los “muchos problemas por tener que viajar” que se encontró antes de tener contrato, algo fundamental para la evolución de la competición. “Es importante la lucha por ese contrato, somos el único estamento que no somos profesionales y si queremos seguir evolucionando y tener más calidad en esta categoría todo pasa porque las árbitras tengamos esos contratos. Por 160 euros como asistente de un partido una no puede dejar un trabajo, no se le puede exigir, esa cifra no va a acorde a la liga que tenemos que es profesional”, ha apuntado. Las dos árbitras han participado en la reunión con los entrenadores de los equipos de la liga femenina, que es uno de los actos programados en el seminario en el que participan desde hoy las 66 colegiadas de Primera y las 41 de Segunda. Yolanda Parga ha asegurado que el CTA está “súper orgulloso del nivel de las árbitras”, que ya han hecho controles médicos, pruebas técnicas con muy buenos resultados y mañana pasarán las pruebas físicas, y ha detallado que durante la temporada harán seminarios online todos los fines de semana, subirán sus entrenamientos diarios a una plataforma y tendrán los mismos informadores que los colegiados de Primera y Segunda. “Hacen un gran trabajo asimilado a lo que pueden hacer los de Primera y Segunda pero ellas tienen algo especial, son madres y trabajan. Nuestro objetivo es que nuestras árbitras ya puedan dedicarse de manera profesional. El salto de calidad lo notaríamos cada fin de semana”, ha mantenido. Sobre la posibilidad de que en breve una árbitra pueda actuar como principal en la máxima categoría masculina, Medina Cantalejo ha dicho no tener ninguna duda y que en el momento en que una mujer esté en el centro del campo va a ser un trampolín y un espejo para todas las niñas que quieran arbitrar. También te puede interesar: Mujeres al volante, la primera escuela de conducción profesional de transporte y equipos pesados para mujeres del país “Tenemos preparada toda la formación de las árbitras para que cuando nos digan adelante con el VAR. En la Eurocopa ha habido VAR y si al final queremos que esto sea profesional de verdad yo no veo otra liga profesional sin VAR. Otra cosas es como se sostiene económicamente con árbitras profesionales y jugadoras bien pagadas y con VAR completo. Hoy a lo mejor es complicado, pero si queremos eso iría a totales y a que el fútbol femenino sea profesional de verdad”, ha concluido. Fuente: EFE