Hacia finales del siglo pasado, Emiratos Árabes Unidos inició un ambicioso proyecto para construir complejos de islas artificiales de lujo. Aunque no era una solución revolucionaria - en el lago Titicaca hay islas artificiales con varios siglos de historia-, el proyecto atrajo la atención, entre otras cosas, porque tenía un diseño de figuras elaboradas y simétricas que podían ser apreciadas desde el aire. Uno de esos proyectos, y tal vez el más ambicioso, fue “El Mundo”, un archipiélago de casi 300 islas artificiales que recreaban la forma de los siete continentes tal como se ven en los mapas. También te puede interesar: MÁRBOL Green Plaza inicia su construcción en Samborondón El plan fue lanzado por el propio jeque de EAU, Mohamed bin Rashid Al Maktum, en 2003. La idea que es que los compradores interesados pudieran elegir una isla que simulara la forma de un país, desde Reino Unido y EE.UU. a Groenlandia. Con una inversión de USD 12 mil millones y el uso de casi 321 millones de metros cúbicos de arena y 386 millones de toneladas de piedra, el objetivo era crear islas que pudieran ser convertidas en lujosas propiedades para los más acaudalados del mundo. Dubái le ganó terreno al mar para crear sus islas artificiales Y el negocio en los emiratos parece ser de los que no prosperaron como estaba planeado: el portal web Top Luxury acaba de declarar a “El Mundo” como el “mega proyecto más inservible del mundo”. La razón es simple: a 21 años de iniciado, apenas un par de islas han sido construidas totalmente y desde el cielo se ven como una serie de puntos desiertos y abandonados que forman un mapamundi. El pronóstico es aún más sombrío. Con el 60% del proyecto vendido, y aunque los propios desarrolladores han señalado que sus planes continúan, varias investigaciones ya han señalado que las islas tienen signos de erosión. Pero, ¿cómo un proyecto que contaba con el respaldo de un país boyante terminó convertido en un complejo fantasma? La palma y el mundo En 1999, Emiratos Árabes Unidos se presentaba ante el planeta como un país moderno e internacional. El proyecto funcionó bien en las ventas y llevó a que los planes de construir otros empeños similares comenzaran a cobrar forma. Como lo señala el reportero del diario británico “The Guardian” Oliver Wainwright, “los proyectos en cada isla eran también bastante llamativos: un multimillonario chino había elaborado planes para rehacer el horizonte de Shangái en su isla, con una copia de la emblemática Torre de Televisión”. Y una empresa llamada Opulence Holdings había adquirido Somalia, “con la ambición de esculpirla en forma de caballito de mar, donde los residentes pudieran golpear pelotas de golf desde sus balcones”, agrega Wainwright. También puedes leer: Hormigón de cáñamo, siete veces más fuerte que el hormigón clásico Lo cierto es que apenas un par de complejos se lograron construir. Uno de ellos era el que tenía la forma de Groenlandia, donde se instaló una especie de “casa modelo” y se exhibía todo lo que iba a incluir aquel proyecto, que no solo prometía espacios residenciales sino resorts y restaurantes. Otros proyectos Pero que el proyecto de “El Mundo” no haya avanzado como se esperaba, no significa que la idea de convertir a Dubai un eje de negocios de la propiedad raíz no haya funcionado. Actualmente, la Palma Jumeirah, otro conjunto de islas artificiales, contiene cerca de 4.000 viviendas donde residen cerca de 25.000 personas. Allí también funcionan decenas de hoteles y otras atracciones. Pero a pesar del buen desempeño, el negocio de las islas artificiales para crear espacio para desarrollos urbanísticos comerciales es riesgoso. “El aumento del nivel del agua en el mar hace que invertir en una isla sea algo arriesgado. Pero si algo ha caracterizado a Dubai es que toma riesgos, incluso si son costosos", añade el profesor Alastair Bonnett. Fuente: BBC