En su quinta edición, evalúo 600 ciudades del mundo y las clasificó de acuerdo a sus políticas, infraestructura y cultura. Este año, Utrecht -ciudad ubicada al centro de los Países Bajos- descendió un puesto en comparación al ranking del año pasado, mientras que Ámsterdam subió a segunda posición. Copenhague, por su lado, continúa liderando el listado, tras seguir invirtiendo e innovando para que el ciclismo se mantenga como una de sus grandes prioridades. Así, estas tres ciudades se posicionan como modelos ejemplares de urbanismo, planificación y sostenibilidad. Siguiendo con el ranking, se evidencia una brecha muy estrecha entre Amberes, Estrasburgo, Burdeos. Las tres urbes han hecho grandes esfuerzos para adaptar sus ciudades a este sistema de movilidad. Oslo, por su parte, se ha disparado en los últimos cuatro años dentro del conteo, ascendiendo progresivamente de posición. Nuevos actores también han aparecido en esta edición 2019. Bogotá, Bremen, Taipei y Vancouver son algunos de ellos y claros ejemplos de que es posible desarrollar e implementar facilidades para los ciclistas.El índice de Copenhagenize muestra, finalmente, que ya no son sólo ciudades de Países Bajos o danesas las que se toman las bicicletas en serio. Urbes de todo el mundo están dando este paso importante a favor del planeta. Cabe resaltar que por cada USD 1,00 invertido en carriles para bicicletas, las ciudades podrían ahorrar USD 24,00 en costos de atención médica, contaminación y tráfico. Fuente: María José Vilac y Víctor Zabala