Bali (Indonesia) Las montañas volcánicas abrazan playas tan espectaculares que parecen de postal. La 'isla de los dioses' brinda el equilibrio justo entre la relajación y la exploración, con gran cantidad de asombrosos templos religiosos, los arrozales, acantilados, cascadas y arrecifes de coral. Esta isla exótica sobrecoge al visitante y le marca de por vida en el mejor de los sentidos. Bora Bora (Polinesia Francesa) Una de las islas de Sotavento, en el archipiélago de las islas de la sociedad de la Polinesia Francesa. Este atolón montañoso está flanqueado por una barrera de arrecife coralina y atesora playas de ensueño. Sobresalientes aguas turquesa que parecen una piscina, perfectas para practicar esnórquel. Sin olvidar los míticos bungalós suspendidos sobre sus aguas donde fundirte con el entorno. ¿Te imaginas despertar por la mañana y abrirte a una panorámica tan sensacional? Capri (Italia) La emblemática imagen del acantilado salpicado de casas coloridas y desembocando en un mar infinito. Más allá de su playa, Capri ofrece muchos atractivos: la Gruta Azul -una impresionante cueva marina-, el casco antiguo de la ciudad, las ruinas del palacio romano Villa Jovis, las vistas desde el Monte Solaro de Anacapri, la Cartuja de San Giacomo y el Castillo de Barbarroja, directamente sacado de un cuento. En definitiva, una visita muy completa y enriquecedora. Fiyi (Oceanía) Otro paraíso terrenal, Fiyi (o Fiji) es un corazón de arena blanca, aguas de un azul tan puro que hipnotizan y una naturaleza salvaje sensacional. El océano Pacífico en todo su esplendor en este conjunto de 333 islas, cuya capital es Suva. Una sesión de submarinismo, surf, una travesía en barco para conocer varias islas, visitar sus templos y, por supuesto, tumbarse en su playa a desconectar de todo. Isla de Pascua (Chile) El mayor emblema de esta isla, también conocida como Rapa Nui, son las estatuas de los Moái. Enormes bustos de piedra con un origen enigmático, todo un tesoro patrimonial. El parque nacional Rapa Nui fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, pero no es lo único que vale la pena de la isla. También sus playas, paisajes y volcanes la convierten en un destino veraniego de ensueño. La Palma (Islas Canarias) Maldivas Maui (Hawaii) Mauricio Menorca (Islas Baleares) Phuket (Tailandia) San Bartolomé (Francia) Santorini (Grecia) Seychelles Sri Lanka Fuente: Expansión