Frasier y Los Simpson ocupan la segunda y tercera posición, respectivamente. Tanto la comedia como el programa de animación rey de la televisión, pese a haber perdido fuerza en los últimos años, contabilizan más de 35 estatuillas. La pérdida de fuelle de las entregas de premios Desde hace unos años, las entregas de premios no parecen generar el mismo interés entre la población como antaño y la pandemia de COVID-19 no hizo sino ponerlo de manifiesto. La temporada 2021, marcada por el distanciamiento social y las audiencias virtuales, fue sin duda una para olvidar. No en vano, ceremonias como los Oscar o los Grammy registraron mínimos históricos. Pero 2022 y 2023 no parecen haber sido mucho mejor. Si bien el número de telespectadores de estas dos galas superó los datos catastróficos de 2021, siguen sin alcanzar los valores previos a la crisis del coronavirus. Además, en el caso de los Emmy la situación parece ser aún peor. En concreto, la 75ª edición de los premios de la Academia de Televisión estadounidense fue seguida por apenas 4,3 millones de personas, lo que supuso su peor dato hasta la fecha. Y ello a pesar del bajo nivel de controversias generado por su organización, al menos, en comparación con otros premios. De hecho, las recientes polémicas contra la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, acusada de corrupción y falta de diversidad, llevaron a la NBC a cancelar la retransmisión de los Globos de Oro del 9 de enero de 2022, que finalmente se celebraron a puerta cerrada. Un año más tarde, se volvieron a televisar, pero el público no respondió como en otras ocasiones. También te puede interesar: Quinta Brunson es la segunda mujer negra de la historia que gana el Emmy a la mejor actriz de comedia después de 40 años El streaming y su revolución de la industria televisiva En 2007, Netflix dejaba de ser una mera empresa de alquiler por suscripción de DVDs por correo postal para convertirse en un servicio de vídeo en streaming que no ha dejado de crecer desde entonces, superando en 2023 los 245 millones de suscriptores en todo el mundo. Era el inicio de la revolución del modo tradicional de ver contenido audiovisual, que se afianzó con la posterior llegada de Amazon Video Prime, Apple TV+, HBO y más recientemente Disney+. Y es que las plataformas de vídeo bajo demanda, que actualmente cuentan en conjunto con más de 1.000 millones personas suscritas en todo el mundo, pusieron en jaque a la televisión lineal al hacer innecesaria la espera de una hora y un día concreto para poder disfrutar de la serie o película deseada. Netflix, canal caracterizado por estrenar de golpe temporadas completas, hizo famosa además la idea de hacer maratón o binge-watching, algo especialmente atractivo durante los días de cuarentena. Fuente: Statista