Se analizaron seis factores: la sensación positiva en las redes sociales (porcentaje de publicaciones en las redes sociales que fueron positivas sobre la "conducción" en el último año), el límite de alcohol en sangre, la tasa de muertes por lesiones de tráfico (por cada 100.000 personas en 2019), el límite de velocidad máximo dentro del país, la calidad de las carreteras y, por último, el índice de tráfico (tiempo consumido en el tráfico yendo al trabajo e insatisfacción al respecto, consumo de dióxido de carbono e ineficiencias generales del sistema). También te puede interesar: LEGO crea un Bugatti Chiron que se puede conducir Ocho de los diez mejores países para conducir están en Europa, y Noruega, que ocupa el tercer lugar, es uno de los países con menos muertes por accidente de tráfico por cada 100.000 habitantes (3,4). Fuente: Statista