Londres, en Reino Unido, es por segundo año consecutivo la metrópolis en la que más tiempo pierden sus ciudadanos bloqueados en tráfico. El indicador, que se publica desde 2016, estima que el conductor promedio gasta 156 horas. Le sigue Chicago, Estados Unidos, con 155. Y París, Francia, con 138. Esta situación le costó el año pasado 81.000 millones de dólares y unos 12.000 millones a Reino Unido. De Latinoamérica y el Caribe no se tienen esas cifras. Aunque estos datos son alarmantes, muestran la realidad de apenas el 20% de los ciudadanos que son los que tienen un carro privado en la región. Para la gran mayoría de latinoamericanos, el único transporte que utilizan es el público. Y no suele ser un servicio del que saquen mucho pecho. Según Harvey Scorcia, ejecutivo de Hábitat y Movilidad Urbana de CAF-banco de desarrollo de América Latina, en las urbes de la región se usan “porque toca” y no “porque se prefiera”. Fuente: El País