En el ámbito de la salud sexual femenina, la información no es un complemento: es el punto de partida. Hablar de libertad de elección implica reconocer que ninguna decisión es verdaderamente libre sin conocimiento. La autonomía se fortalece cuando las mujeres acceden a información confiable sobre prevención, métodos de protección, signos de alerta, controles periódicos y rutas de atención. Así, el autocuidado deja de ser una intención y se convierte en una práctica consciente. También te puede interesar: Arca Continental Ecuador reconoce el rol de los recicladores de base y fortalece el reciclaje inclusivo. Este principio cobra mayor relevancia al observar el contexto actual. En Ecuador, cifras del Ministerio de Salud Pública señalan que, al cierre de 2025, más de 52 000 personas vivían con VIH y que, entre el 1 de enero y el 7 de diciembre, se reportaron 5 636 casos de infecciones de transmisión sexual (ITS), como sífilis, gonorrea y herpes simple. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada día más de 1 millón de personas adquieren una infección de transmisión sexual, lo que equivale a aproximadamente 374 millones de casos anuales. Estas infecciones, si no se diagnostican y tratan a tiempo, pueden causar enfermedad inflamatoria pélvica, infertilidad, embarazo ectópico y aumentar el riesgo de cáncer cervicouterino asociado al VPH. En Ecuador, el cáncer cervicouterino representa la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres, una condición altamente prevenible mediante controles ginecológicos regulares, vacunación y diagnóstico temprano. Sin embargo, se estima que menos del 60% de mujeres en edad reproductiva accede a controles preventivos de forma periódica, lo que limita la detección oportuna de patologías tratables. En el entorno digital, la información sobre sexualidad es abundante, pero no siempre rigurosa, lo que puede distorsionar la percepción de riesgos. Decidir informadamente implica diferenciar opinión de evidencia científica y acudir a fuentes confiables. Desde una perspectiva de género, contar con datos claros contribuye a superar prejuicios, fortalecer la capacidad de negociación en el uso de protección y promover decisiones responsables. “La evidencia científica demuestra que el diagnóstico temprano es clave para prevenir complicaciones en la salud sexual femenina. Los controles médicos periódicos permiten detectar infecciones a tiempo, reducir el riesgo de infertilidad, prevenir complicaciones ginecológicas y fortalecer el bienestar integral. La información confiable, junto con orientación médica profesional, transforma el conocimiento en decisiones seguras y responsables”, afirma la Dra. Carla Cevallos, Jefe de Seguridad, Salud y Ambiente de Laboratorios Bagó. También puedes leer: Felipe Duclos asume como CEO de Deuna y proyecta una nueva etapa de crecimiento e innovación. La prevención de ITS no depende solo de tratamientos, sino de conocimiento y hábitos de cuidado que protejan la salud. Acciones clave para decidir con información: Realizar controles médicos periódicos, incluso sin síntomas, como medida preventiva. Contrastar datos antes de compartirlos, evitando difundir contenidos sin respaldo técnico. Conocer y utilizar correctamente los métodos de protección. Mantener diálogo informado con la pareja, promoviendo corresponsabilidad. Actualizarse constantemente, considerando que la evidencia científica evoluciona.