Para este conversatorio, Pablo Ponce, Director de la Red de Colegios Unidos por los ODS, fungió como moderador y empezó el foro recordando que “este pequeño planeta azul depende, en gran medida, de los jóvenes, quienes tienen un papel protagónico” en la preservación. Sin embargo, llamó a todas las generaciones a ser parte del cambio necesario para el mundo. Manuela Montalvo sostuvo que la tecnología es una herramienta que mejorar y cambia el mundo, recalcando la facilidad que se tiene actualmente para construir mensajes, fácilmente difundibles, que consigan incomodar a muchas personas y generar acciones en pro del cambio. Además, hizo hincapié en el uso de la Inteligencia Artificial como fuente de verificación, comparación y hasta inspiración para la generación de ideas innovadoras que puedan aplicarse, de forma realista, a nivel nacional. Por su parte, Alejandro Duque impactó el foro con un fuerte mensaje inspirador. “La juventud como portadores de la antorcha de la sostenibilidad. Mantenemos el fuego vivo y evitamos que la antorcha caiga”, dijo el joven activista, quien entre sus palabras dejó claro que la perspectiva de los jóvenes no es insignificante y que son modeladores de tendencias de consumo, tendencias electorales y, por ende, deberían tener la capacidad de tomar un rol de decisión a nivel global. Así también, expuso la importancia de la equidad intergeneracional, que es el “derecho que tenemos todos para mantener un planeta sano y en desarrollo para todas las generaciones, por igual”. Continuó Carla Carrión dando a conocer su preocupación actual por el planeta y dejando el dato de que el 45% de las enfermedades actuales se relacionan, de alguna manera, con el cambio climático. También, recordó un problema que afecta especialmente al Ecuador, la desnutrición crónica infantil, para lo cual sugirió enérgicamente empezar a tomar en cuenta a la agricultura regenerativa, la cual devuelve al suelo sus nutrientes y nos previene de la producción lineal, que resulta dañina para la tierra destinada al cultivo después de un tiempo determinado. Finalmente, Daniel Valdez expresó dos puntos importantes en su intervención. Primero, la importancia de este tipo de eventos y su realización, haciendo hincapié en que sería conveniente su movilidad a más sitios del país y no ser exclusivos de la capital. Segundo, el planteamiento de la agenda 2025-2035, una iniciativa que plantea metas y objetivos, tomando en cuenta el contexto y la realidad del Ecuador. Para esto, junto a su fundación generó un diagnóstico en 2022, que le permitan a esta agenda establecer metas y compromisos a nivel nacional. Además, señaló la importancia de un compromiso del Estado, el sector privado, las fundaciones y la sociedad civil. Todo esto bajo los conceptos de interseccionalidad y un apoyo intergeneracional. El foro concluyó de manera óptima y con un mensaje de empoderamiento para que cada vez más jóvenes se unan a la causa para luchar contra el cambio climático y los efectos adversos del mismo.