Duranta la tarde en la Kumbre de Sostenibilidad 2026 se desarrolló un foro sobre “La voz de los jóvenes”, con la participación de Daniel Valdez, Presidente de la Fundación FULLEF; Mishell Recalde, voluntaria en el área ambiental y turística de la comuna Zuleta; Alejandro Luque, Representante Regional de Sociedad Civil para América Latina y Caribe de Grupos principales ante el Programa de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente; Pablo Ponce, CEO del Colegio Johannes Kepler; y Antonella Donoso, Presidenta estudiantil de la misma institución. El espacio reunió experiencias impulsadas por jóvenes que ya generan impacto en sus comunidades y territorios. Desde la apertura, Ponce destacó el sentido del encuentro al señalar que “lo más importante sin duda alguna es tener pasión por lo que hacemos y entregarnos con la mejor actitud”, marcando el tono de una jornada centrada en la acción. En este contexto, Alejandro Luque aportó una reflexión centrada en el rol activo de la juventud frente a los desafíos globales. “Nosotros no solo tenemos la responsabilidad de conocer los problemas, sino también la responsabilidad de sostener las soluciones”, afirmó, enfatizando que la sostenibilidad exige coherencia entre el discurso y la práctica. En esa línea, agregó que “no es solo sostener palabras o el discurso de la sostenibilidad, sino sostener nuestras acciones”, subrayando que el verdadero cambio se construye desde decisiones concretas, incluso cuando estas resultan incómodas. Por su parte, Daniel Valdez presentó los avances de “Diálogos por la Juventud”, una iniciativa que ha recorrido distintas provincias para identificar problemáticas y oportunidades desde la mirada de los jóvenes. “No solo tenemos la responsabilidad de conocer los problemas, sino también de sostener las soluciones”, afirmó. Entre los principales hallazgos, destacó la desconexión entre la formación académica y el mercado laboral, así como el interés de los jóvenes por participar activamente en la transformación del país. Desde el ámbito comunitario, Mishell Recalde compartió la experiencia del proyecto turístico sostenible en la comuna Zuleta, desarrollado bajo un modelo de articulación público-privada y comunitaria. “La idea es una acción y luego tenemos un resultado”, señaló, al explicar cómo una iniciativa local logró dinamizar la economía, generar empleo y fortalecer el tejido social. Por su parte, Antonella Donoso centró su intervención en el impacto de las acciones cotidianas y los proyectos educativos. “La sostenibilidad no solo está en grandes proyectos, está en el día a día”, expresó, al invitar a reflexionar sobre hábitos simples como el reciclaje o el consumo responsable. Además, compartió iniciativas impulsadas desde el colegio, como programas de reforestación, apoyo a comunidades y proyectos de educación ambiental. En ese sentido, resaltó que el cambio comienza con pequeñas acciones que, al replicarse, generan un impacto colectivo. El foro concluyó con un mensaje claro: la sostenibilidad requiere compromiso, participación y acción desde todos los niveles. Los ponentes coincidieron en que los jóvenes no solo son parte del futuro, sino protagonistas del presente, capaces de impulsar transformaciones reales. “Ser coherentes con lo que hacemos y decimos es el verdadero reto”, había señalado Luque, reforzando la idea de que el liderazgo juvenil se construye desde la acción diaria.