Los jóvenes representan los cambios que el planeta necesita. Este foro “La voz de los Jóvenes”, dio visibilidad a una iniciativa que busca dar cuenta de las acciones concretas que cientos de jóvenes ecuatorianos realizan en favor del planeta y de la humanidad. Daniel Valdez, Director Ejecutivo del Grupo FULLEF, fue enfático al destacar la esencia de este movimiento: “Lo que nos caracteriza es que conectamos personas”. En efecto, más allá de los discursos, este foro se convirtió en un lugar donde las ideas y las experiencias se cruzaron, fortalecieron y transformaron en acciones tangibles. La posibilidad que existió al replicar nuevamente este espacio, demuestra que cuando se da voz a las nuevas generaciones, lo que surge no es solo entusiasmo, sino también propuestas reales. Desde el Colegio Johannes Kepler, la joven Matea Cañizares trajo al debate una mirada desde la ciencia y la salud, señalando cómo, en un país como Ecuador, ubicado en la línea ecuatorial, la exposición solar puede tener efectos perjudiciales para la salud humana, un ejemplo de cómo la juventud también está pensando de forma crítica y contextualizada sobre los desafíos que enfrentamos. Durante el foro, el moderador, Pablo Ponce, Gerente General del Colegio Johannes Kepler, resaltó una verdad que muchas veces se invisibiliza: es de admirar la voluntad de los jóvenes para seguir adelante, incluso cuando las puertas se les cierran. “Muchos de los temas que hemos conversado, es el hecho de que les han cerrado las puertas”, afirmó, pero también recordó algo fundamental: la importancia de volver a empezar, de no ceder al desencanto y de entender que cada pequeño esfuerzo suma. La cita del papa Francisco resonó como una guía: “Este pequeño planeta azul, esta casa común, está enferma, pero nosotros la podemos sanar con voluntad y unidad”. El foro “La voz de los Jóvenes” no fue solo un espacio de reflexión. Fue un grito colectivo, una afirmación de que el cambio es posible y de que ya está en marcha porque cuando la juventud alza la voz, lo hace para construir el mundo que sueña, un futuro más justo, más sostenible y humano. Y en ese sueño, estamos todos invitados.