Este proyecto integró a las empresas de insumos más relevantes del sector de la construcción a nivel nacional, consolidando una alianza estratégica que incluyó a actores clave como el CEES, Constructores Positivos y la UIDE como socio académico. El prototipo se erige como una demostración tangible de que la construcción completamente sostenible no solo es posible, sino que también resulta efectiva, económica y realista en el contexto actual. Diseño modular y prefabricado El sistema modular prefabricado permite transportar y ensamblar fácilmente los módulos, reduciendo tiempos, costos y desperdicios durante la construcción. Su diseño flexible facilita futuras ampliaciones o adaptaciones según las necesidades de los usuarios. Con una superficie de 62 m², la vivienda utiliza materiales locales certificados bajo estándares de sostenibilidad, lo que disminuye la huella de carbono derivada del transporte, impulsa la economía regional y promueve un modelo de edificación más responsable y eficiente. Uno de los aspectos técnicos más sobresalientes es la adopción de un sistema modular prefabricado. Este enfoque permite facilidad de transporte y ensamblaje, donde los módulos pueden ser trasladados y montados rápidamente, lo que reduce los tiempos de construcción y los costos asociados. También te puede interesar: ¿Qué es una vivienda sostenible? Además, existen otros beneficios como la reducción de desperdicios y la flexibilidad de la construcción, que facilita futuras ampliaciones o adaptaciones según las necesidades de los usuarios. La vivienda, con una extensión de 62 m², emplea principalmente materiales locales certificados bajo estándares de sostenibilidad, lo que disminuye la huella de carbono asociada al transporte y fomenta la economía regional. Materiales saludables y certificados El interior ha sido concebido para maximizar la salud de los habitantes. Se eliminan compuestos orgánicos volátiles (COVs) y otros químicos tóxicos, garantizando un ambiente interior saludable. Esta estrategia está alineada con tendencias internacionales que priorizan la calidad del aire y bienestar de los ocupantes en edificaciones sostenibles. Autosuficiencia energética y diseño pasivo La vivienda es 100% autosuficiente en energía gracias a un sistema de paneles fotovoltaicos, aprovechando la alta radiación solar de Ecuador. Este sistema permite cubrir la demanda de todos los electrodomésticos y el calentamiento de agua sin recurrir a fuentes fósiles. Las estrategias de eficiencia energética incluyen: electrodomésticos de alta eficiencia que reduzcan el consumo eléctrico total; iluminación LED para minimizar el gasto energético; aislamiento térmico en techos y paredes para reducir la necesidad de calefacción o refrigeración artificial; optimizando el confort térmico; y, un diseño pasivo y ventilación natural con orientación y disposición de aberturas, que favorezcan la circulación del aire, mejorando la calidad ambiental interior y reduciendo el consumo energético. Bienestar y salud de los ocupantes El diseño prioriza la ventilación natural, lo que conlleva múltiples beneficios, principalmente la reducción de contaminantes y mejora de la calidad del aire, la prevención de enfermedades respiratorias, la regulación de la humedad, y una mejor concentración y el estado de ánimo de los habitantes. Gestión eficiente del agua La vivienda sostenible también incorpora un sistema de recolección y tratamiento de agua de lluvia, permitiendo su reutilización en diversas actividades domésticas. Además, la instalación de griferías e inodoros de bajo consumo contribuye a una reducción significativa del uso de agua potable. Objetivo Net Zero El objetivo central es alcanzar el estándar Net Zero, es decir, que la vivienda genera tanta energía renovable como la que consume anualmente. Esto se logra mediante un diseño arquitectónico eficiente, con un uso exclusivamente de energías renovables, además de estrategias pasivas que minimizan la demanda energética. Este enfoque no solo reduce las emisiones de CO2, sino que también incrementa la resiliencia frente a fluctuaciones en los costos y disponibilidad de energía. Impacto social y peplicabilidad La propuesta demuestra que la sostenibilidad es viable en viviendas de interés prioritario, tradicionalmente destinadas a sectores de menores ingresos. La replicabilidad del modelo modular, el uso de materiales locales y la integración de tecnologías accesibles hacen posible su adopción en diferentes contextos, contribuyendo a la democratización de la arquitectura sostenible. La vivienda de interés prioritario sostenible presentada en la Cumbre de Sostenibilidad Ekos 2025 constituye un referente de innovación técnica y de diseño en el sector de la construcción. Al conjugar eficiencia energética, salud, bienestar y accesibilidad, marca el camino hacia un futuro donde la vivienda digna y sostenible sea una realidad para todos. Este modelo demuestra que es posible construir hogares que cuiden tanto de sus habitantes como del planeta, sentando las bases para una nueva era en la arquitectura responsable.