La visión moderna de la RSC incorpora sistemas de gestión ambiental integral.
Las empresas deben contar con sistemas que permitan anticiparse a los acontecimientos.
Por: Diana C. Bolaños
Coordinadora Comunicación de CERES
www.ceres.com.ec
La Responsabilidad Social Corporativa se consolida hoy como un valor agregado a las organizaciones que les otorga una ventaja competitiva y les permite, con miras al futuro, responder de mejor manera a las necesidades crecientes del entorno.
El trabajo no sólo involucra acciones sociales y ambientales que desarrollan las organizaciones en la comunidad con la que conviven, las nuevas tendencias involucran la interacción activa y constante con sus grupos de interés o stakeholders, que responden cada vez menos a acciones aisladas y más a una estrategia integral y amplia de RSC.
Los ejes relacionados a la RSC que se trabajan actualmente son siete: transparencia y gobierno corporativo; comunidad;consumidores y clientes; proveedores; público interno; gobierno y sociedad; y, medio ambiente. Es precisamente este último eje una de las prioridades dentro de las estrategias de RSC; el cuidado del medio ambiente es considerado corporativamente como un asunto ético.
Vivimos una época de preocupación política, institucional y privada por los asuntos del medio ambiente, por ello, desde los tres ámbitos se emprenden iniciativas que buscan el cuidado y la protección del ambiente. Así mismo, la sociedad valora hoy, de forma diferente, los esfuerzos que se realizan para la protección del planeta. Existe una concientización clara sobre la calidad del medio ambiente en el que vivimos y la urgente necesidad de ser responsables con el planeta como individuos.
En este contexto, las organizaciones también evolucionaron en su forma de pensar alrededor del tema. En un principio la cuestión ambiental se tomaba a la defensiva y de forma negativa, sin embargo, con el pasar del tiempo se reconoció la necesidad imperante de una política institucional en esta materia como condición indispensable para el éxito económico de las organizaciones y la competitividad.
A nivel externo, la dimensión ambiental implica la remediación de los daños que su actividad productiva pueda causar, el manejo de desechos tóxicos y agentes contaminantes y la implementación de mecanismos que disminuyan el grado de impacto en la sociedad.
A nivel interno, existen organizaciones que trabajan de manera constante iniciativas como la reducción de la huella del agua, optimización de recursos, disminución de consumo y reciclaje de papel, reciclaje de baterías, ecoeficiencia, disminución de consumo de energía eléctrica e implementación de mecanismos de aprovechamiento de la luz solar.
Cabe destacar que para implementar varias de las estrategias ambientales internas algunas organizaciones optan por partir de la capacitación a sus colaboradores en la temática.
Según el “Estudio de Responsabilidad Social de empresas en el Ecuador 2012”, realizado por GIZ, el IDE y Avina las principales políticas que las organizaciones desarrollan en torno al tema ambiental son: política de gestión ambiental (37%), política de mitigación de impactos ambientales (32%) y política de adaptación al cambio climático dentro de su toma de decisiones (21%).
Estas políticas son aplicadas en el 70% de las empresas, sin embargo existen brechas importantes en el tema dependiendo el tamaño de la organización. El estudio también señala que el porcentaje de organizaciones que capacita y sensibiliza a su personal en temas relacionados al ambiente alcanza el 36% en medianas y el 60% en grandes empresas.
Beneficios
La implementación de medidas ambientales en las organizaciones trae algunos beneficios directos e indirectos:
Fuentes de Investigación: - Lacruz Moreno Félix Fernando, La empresa ambientalmente responsable: Una visión de futuro, Economía 2005 - Fernández de Gatta Sánchez Dionisio, La responsabilidad social corporativa en materia ambiental, Boletín ICE, 2004 - GIZ, Avina e IDE, Estudio de Responsabilidad Social de Empresas del Ecuador 2012
Coordinadora Comunicación de CERES
www.ceres.com.ec
La Responsabilidad Social Corporativa se consolida hoy como un valor agregado a las organizaciones que les otorga una ventaja competitiva y les permite, con miras al futuro, responder de mejor manera a las necesidades crecientes del entorno.
El trabajo no sólo involucra acciones sociales y ambientales que desarrollan las organizaciones en la comunidad con la que conviven, las nuevas tendencias involucran la interacción activa y constante con sus grupos de interés o stakeholders, que responden cada vez menos a acciones aisladas y más a una estrategia integral y amplia de RSC.
Los ejes relacionados a la RSC que se trabajan actualmente son siete: transparencia y gobierno corporativo; comunidad;consumidores y clientes; proveedores; público interno; gobierno y sociedad; y, medio ambiente. Es precisamente este último eje una de las prioridades dentro de las estrategias de RSC; el cuidado del medio ambiente es considerado corporativamente como un asunto ético.
Vivimos una época de preocupación política, institucional y privada por los asuntos del medio ambiente, por ello, desde los tres ámbitos se emprenden iniciativas que buscan el cuidado y la protección del ambiente. Así mismo, la sociedad valora hoy, de forma diferente, los esfuerzos que se realizan para la protección del planeta. Existe una concientización clara sobre la calidad del medio ambiente en el que vivimos y la urgente necesidad de ser responsables con el planeta como individuos.
En este contexto, las organizaciones también evolucionaron en su forma de pensar alrededor del tema. En un principio la cuestión ambiental se tomaba a la defensiva y de forma negativa, sin embargo, con el pasar del tiempo se reconoció la necesidad imperante de una política institucional en esta materia como condición indispensable para el éxito económico de las organizaciones y la competitividad.
A nivel externo, la dimensión ambiental implica la remediación de los daños que su actividad productiva pueda causar, el manejo de desechos tóxicos y agentes contaminantes y la implementación de mecanismos que disminuyan el grado de impacto en la sociedad.
A nivel interno, existen organizaciones que trabajan de manera constante iniciativas como la reducción de la huella del agua, optimización de recursos, disminución de consumo y reciclaje de papel, reciclaje de baterías, ecoeficiencia, disminución de consumo de energía eléctrica e implementación de mecanismos de aprovechamiento de la luz solar.
Cabe destacar que para implementar varias de las estrategias ambientales internas algunas organizaciones optan por partir de la capacitación a sus colaboradores en la temática.
Según el “Estudio de Responsabilidad Social de empresas en el Ecuador 2012”, realizado por GIZ, el IDE y Avina las principales políticas que las organizaciones desarrollan en torno al tema ambiental son: política de gestión ambiental (37%), política de mitigación de impactos ambientales (32%) y política de adaptación al cambio climático dentro de su toma de decisiones (21%).
Estas políticas son aplicadas en el 70% de las empresas, sin embargo existen brechas importantes en el tema dependiendo el tamaño de la organización. El estudio también señala que el porcentaje de organizaciones que capacita y sensibiliza a su personal en temas relacionados al ambiente alcanza el 36% en medianas y el 60% en grandes empresas.
Beneficios
La implementación de medidas ambientales en las organizaciones trae algunos beneficios directos e indirectos:
- Reducción de costos de la empresa a través de una reducción del consumo de agua, energía eléctrica, materias primas y la implementación de nuevas tecnologías que optimicen procesos.
- Proporciona mayor competitividad a las organizaciones que les permite acceder a mercados más exigentes.
- La mejora de productos y reutilización de otros, permite el involucramiento en nuevas actividades como bolsa de valores y nuevas líneas de producto.
- A nivel interno y externo, mejora la imagen de la organización frente a sus públicos de interés.
- Reduce significativamente los riesgos ambientales y por ende algunos costos ligados a ella.
- Incide positivamente en las relaciones con las instituciones públicas regulatorias o fiscalizadoras en el tema ambiental.
Fuentes de Investigación: - Lacruz Moreno Félix Fernando, La empresa ambientalmente responsable: Una visión de futuro, Economía 2005 - Fernández de Gatta Sánchez Dionisio, La responsabilidad social corporativa en materia ambiental, Boletín ICE, 2004 - GIZ, Avina e IDE, Estudio de Responsabilidad Social de Empresas del Ecuador 2012