En las alturas del Perú, Bolivia, Chile y , habita la vicuña, un camélido de Sudamérica cuya lana es considerada un lujo. Con un diámetro de solo 12 a 14 micras, su fibra supera en fineza al cachemir y mohair. Esto lo convierte en un símbolo de exclusividad y alta costura, por lo que tiene un importante valor económico en el mercado internacional. Históricamente, la vicuña fue valorada por los incas, quienes reservaban su uso para la nobleza. En la actualidad, su lana es buscada mundialmente por su calidad y suavidad, lo cual refleja un legado cultural y natural de la zona sur de América. ¿Cuánto vale la lana de la vicuña? La lana de vicuña alcanza precios exorbitantes debido a su rareza y calidad. Un kilo de fibra sin procesar puede costar hasta USD 500, y un abrigo de vicuña puede valer miles de dólares. Esta fibra, recogida con cuidado y respeto, representa no solo un bien de lujo, sino también un testimonio de habilidad y tradición. También te puede interesar: La población de animales silvestres ha caído un 69 % en medio siglo ¿Por qué la vicuña casi se extingue? En el siglo pasado, la vicuña estuvo al borde de la extinción debido a la caza furtiva. En el Perú, por ejemplo, había menos de 10.000 ejemplares, pero, gracias a esfuerzos de conservación y la creación de reservas, su número ha aumentado a más de 200.000, según informó el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor). Así, este país de Sudamérica cuenta con la mayor población de esta especie en todo el mundo. ¿Cómo se obtiene la lana de la vicuña de manera responsable? La obtención responsable de la lana de la vicuña se realiza a través de una práctica comunitaria conocida como chaku. Este método consiste en esquilarlas de manera cuidadosa para asegurar que no se les cause ningún daño o estrés. Fuente: La República