La presentación de resultados estuvo liderada por María Paula Espinosa, Directora de UTPL Escuela de negocios - Directora GEM y María Francisca Fernández Badillo, Coordinadora CO-CREAR de la PUCE - Miembro Equipo GEM, quienes compartieron las principales cifras del estudio y coincidieron en que el reto del país ya no es sólo emprender, sino sostener y escalar los negocios en el tiempo. El informe ratifica a Ecuador como una de las economías más activas en emprendimiento. La tasa de actividad emprendedora temprana (TEA) alcanzó el 29,63%, ubicando al país como el primero en América Latina y segundo a nivel mundial. Además, uno de cada cuatro adultos ecuatorianos participa en la creación o gestión de un negocio, una cifra que casi duplica el promedio global, situado en 14,52%. Sin embargo, el estudio revela una brecha estructural: aunque muchos negocios nacen, pocos logran consolidarse. En 2025, apenas el 6,52% de emprendimientos se consideran establecidos, una caída significativa frente al 13,16% registrado en 2024 y el 23,98% en 2023. El desafío, según las autoridades académicas, está en lograr que estos proyectos superen los 42 meses de operación, umbral que marca su sostenibilidad. También puedes leer: La Champions League mueve millones: hasta USD 28 millones para el campeón de Europa La informalidad sigue siendo uno de los principales obstáculos: siete de cada diez emprendimientos tempranos operan sin RUC, lo que limita su acceso a financiamiento y dificulta su escalabilidad. De hecho, el informe ubica a Ecuador entre los países con mayores limitaciones de financiamiento para emprender, al posicionarlo en el puesto 51 de 53 economías evaluadas en esta categoría. En cuanto al perfil del emprendedor, el grupo más representativo se encuentra entre los 25 y 34 años. Además, las mujeres lideran el inicio de nuevos negocios, aunque enfrentan mayores barreras para consolidarlos. Un dato relevante es que, por primera vez, el 50% de emprendedores tempranos tiene educación superior o estudios de posgrado, lo que refuerza la relación entre formación académica e innovación. El estudio también identifica oportunidades de crecimiento en transformación digital. Cerca del 47% de los emprendedores tempranos afirma que ya utiliza o prevé utilizar inteligencia artificial en sus negocios. No obstante, el uso se concentra en herramientas básicas como redes sociales, mientras la adopción de soluciones avanzadas, analítica y automatización aún es limitada. En conclusión, el informe menciona que Ecuador tiene una alta capacidad para emprender, pero su reto ya no es crear más negocios, sino garantizar que sobrevivan, crezcan y generen empleo de calidad. La consolidación dependerá de mejores políticas públicas, acceso a financiamiento, digitalización y un entorno más seguro para quienes deciden emprender.