En este contexto, la prevención gana protagonismo. Alcívar explica que promover hábitos saludables y diagnósticos tempranos reduce la frecuencia y severidad de los siniestros, clave para mantener planes accesibles. También subraya un reto histórico: la percepción de que las aseguradoras no cubren. “La esencia es cubrir lo ofrecido; lo que falta es claridad y coherencia en la información que recibe el afiliado”, señala, destacando la importancia de tecnologías que transparenten procesos. La inteligencia artificial se ha convertido en un aliado crítico para mejorar eficiencia y reducir errores. Alcívar sostiene que la IA no reemplaza al médico, sino que complementa su criterio, sugiriendo alternativas y detectando inconsistencias. En Ecuador ya existen casos concretos: Plan Vital, por ejemplo, automatizó la validación de recetas y autorizaciones, redujo el margen de error del 5% al 1% y procesa reembolsos en dos días. “Esto permite respuestas más rápidas y eventualmente trasladar ahorros al afiliado”, afirma. El acceso a seguros privados sigue siendo limitado, por razones económicas y culturales. Para Alcívar, la tecnología puede ampliar la cobertura al reducir costos operativos y simplificar procesos. Sin embargo, también advierte que el usuario actual exige transparencia total, desde entender un deducible hasta conocer en tiempo real el estado de un trámite. Bases de conocimiento inteligentes y atención digital híbrida son parte de esa nueva dinámica, siempre sin perder humanidad: “Digitalizar no significa dejar de ser humanos”. También te puede interesar: Globant se une a la IBM Quantum Network La telemedicina avanza como solución para zonas remotas o pacientes con movilidad limitada, pero aún enfrenta barreras culturales y tecnológicas. Alcívar cree que el futuro será híbrido: el mismo médico deberá atender presencial y digitalmente para asegurar continuidad y confianza. En paralelo, el sector explora tecnologías como blockchain para combatir el fraude y mejorar la trazabilidad, aunque siempre con límites por la naturaleza confidencial de los datos. El gran desafío pendiente, según Alcívar, es la integración del sistema de salud. La mayoría de prestadores y aseguradoras aún no comparten información en tiempo real, lo que genera costos innecesarios y decisiones tardías. “Si nos integráramos desde el comienzo, el afiliado podría ver en su celular cuánto costará su procedimiento y qué parte cubrirá el seguro”, sostiene. Para él, Ecuador necesita un diálogo multisectorial que alinee incentivos y consolide un sistema de salud más eficiente, sostenible y centrado en el paciente.