El evento de anidación se registró el 9 de enero de 2026 en playa Crucita, cantón Portoviejo, donde el ejemplar completó exitosamente el proceso de deposición tras un intento inicial frustrado por la presencia de iluminación artificial y actividad humana en el malecón. Una vez depositados los huevos, el nido fue trasladado a un vivero especializado del Santuario de las Tortugas en San Jacinto, bajo la supervisión de la fundación Contamos Contigo Ecuador con los permisos y coordinación del Ministerio del Ambiente correspondiente. La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) puede alcanzar entre dos y tres metros de longitud y cerca de 900 kilogramos de peso; su caparazón no es rígido, lo que la diferencia de otras especies de quelonios. Este reptil se encuentra catalogado por organismos internacionales como en peligro crítico de extinción, con una población global estimada en menos de 34.000 individuos, y su presencia en las costas ecuatorianas es poco frecuente. También puedes leer: Cuenca del río Pastaza en Ecuador: incluida entre los “52 lugares para ir en 2026” por The New York Times. Este suceso coincide con los esfuerzos públicos y privados por la conservación de la especie. En la actual temporada se han identificado varios nidos a lo largo del litoral de Manabí, y autoridades ambientales han reportado la reubicación de cientos de huevos en sectores de playa como Crucita, San Lorenzo, San Clemente y Puerto Cabuyal para evitar amenazas naturales o inducidas como erosión, mareas altas o disturbios humanos. El éxito de este anidamiento representa un indicador positivo, aunque aislado, dentro de los esfuerzos de conservación de tortugas marinas en Ecuador, subrayando la importancia del monitoreo continuo, la cooperación interinstitucional y la participación comunitaria para proteger hábitats críticos y reducir las amenazas que enfrentan estos reptiles marinos en peligro crítico. Fuentes: Ministerio de Ambiente y Energía, El Universo, Diario Correo.