La sostenibilidad es año tras año la reina de las tendencias de la industria turística. Un pilar en la estrategia de cualquier compañía de un sector que ha sabido ver la vital importancia de cuidar el planeta y que, además, esto atrae la demanda de los viajeros más preocupados por el medio ambiente. Por ello, cada vez más empresas del sector están estudiando cómo pueden abordar cuestiones como la descarbonización, la reducción de residuos y de la contaminación, además del aumento de las futuras inversiones ecológicas. Además, como apunta The Next Web, muchas compañías se están dando cuenta de que ser ecológicos también tiene sentido desde el punto de vista empresarial, ya que ayuda a reducir costes y a que las operaciones sean más eficientes. Eliminar el desperdicio de alimentos El modelo de todo incluido de los hoteles de sol y playa, unido al habitual servicio de buffet en sus restaurantes, lleva a los clientes que escapan unos días a relajarse a ponerse las botas por encima de sus posibilidades. En la mayoría de los casos, la buena pinta, la falta de decisión y las ganas por querer probarlo todo llevan a los huéspedes que se pasean observando con ansia las bandejas de comida a coger un poco de todo como si fuese a acabarse la comida. Al final, son ellos los que no pueden acabarla y las mesas se llenan de platos a medio terminar que van acumulando kilos y kilos de comida desperdiciada a lo largo de la jornada. También te puede interesar: Francia impulsará el turismo sostenible y proyectos patrimoniales en Ecuador Para acabar con este desperdicio, cadenas como Grupo Iberostar cuentan con la tecnología Winnow que busca reducir 5 millones de comidas y dejar de emitir casi 8.000 toneladas de CO2 al año. Los sistemas Winnow reconocen exactamente qué se tira, qué se ahorra y cómo se pueden tomar decisiones más inteligentes basadas en datos diarios y reales. Fuente: Business Insider