La tala ilegal de árboles sigue siendo uno de los mayores problemas ambientales para el Estado. De hecho, las últimas cifras que maneja el Ministerio del Ambiente (MAE) muestran que entre 1990 y 2018 el país perdió alrededor de dos millones de hectáreas de bosques naturales. Mientras que la subsecretaría de Patrimonio Natural del MAE, Glenda Ortega, explica que aún no se cuentan con las cifras de 2019 y de 2020, pues los informes que la entidad emite son bianuales. Esto significa, entonces, que las pérdidas serán mayores hasta que finalice 2021. ➤ Ver también: Documentales para aprender de Sostenibilidad Ortega detalla que las provincias de la Amazonía, además de Manabí y Esmeraldas, registran la mayor cantidad de tala y deforestación. Mientras que en las de la Sierra Norte, Azuay, Chimborazo, Cotopaxi, Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Tungurahua se produce la comercialización de la madera ilegal, señala Ortega. Las especies, que se talan sin permisos ambientales, son el eucalipto, el laurel, el pino, el chuncho, el copal y la balsa, esta última llega hasta el mercado internacional. Juan Carlos Palacios, representante de la Corporación de Manejo Forestal Sustentable, estima que el 60% de los dos millones de hectáreas perdidas ocurrió en la década de los 90 cuando no había leyes que protejan a los bosques. "En ese período, el 80% de la madera que se talaba era de bosques nativos y el 20% de plantaciones comerciales. Ahora, las cifras son al revés, gracias a la creación de normativas" explica. Fuente: Primicias