Walmart es la primera empresa minorista por facturación de Estados Unidos. La evolución de su negocio sirve, con frecuencia, como radiografía de lo que le pasa a la economía. Las cuentas del primer trimestre de su ejercicio fiscal indican que las cosas no van muy bien. Los mayores costes por la subida de los combustibles y las materias primas, el incremento de cargas laborales y los problemas en la cadena de suministros, es decir, los mismos factores que han llevado la inflación en Estados Unidos a su máximo en 40 años, han forzado a la compañía a rebajar las previsiones de beneficio. Los inversores castigaron a la empresa con una caída en bolsa que, por momentos, ha sido superior al 11,8% que experimentó en el crash bursátil de 1987 y se ha convertido en el mayor desplome bursátil de la compañía desde la primera mitad de la década de los setenta del pasado siglo, cuando llegó a hundirse -en un día- más del 13,3%, en 1974, y más del 16%, en 1973. Al cierre de la sesión de este martes, la cotización cedía, finalmente, un 11,3%, su mayor caída desde 1987. Walmart vende más y gana menos La inflación se nota también por el lado de los ingresos, que crecieron en los primeros tres meses de su año fiscal (de febrero a abril) un 2,4% hasta los USD 141.569 millones. La compañía, de hecho, ha elevado su previsión de crecimiento de las ventas para el conjunto del ejercicio y ahora espera ingresar un 4% más. Los márgenes, sin embargo, se deterioran. Pese a ese crecimiento de las ventas, el beneficio bajó de USD 2.730 a 2.054 millones, una caída del 25% en esos tres meses en comparación con el mismo periodo del año 2021. La compañía culpa al aumento de los costes y decepciona así a los inversores de Wall Street. Además, tras ese mal arranque de ejercicio, la empresa prevé para el conjunto del año una caída del 1% en el beneficio por acción frente a la previsión anterior, que se situaba en un crecimiento en torno al 5%. En un comunicado, el presidente de Walmart, Doug McMilon, señala: “hemos tenido un fuerte trimestre de facturación en todos los negocios. Damos las gracias a nuestros asociados por su duro trabajo y creatividad. Los resultados finales fueron inesperados y son consecuencia del entorno inusual. Los niveles de inflación en Estados Unidos, en particular en los alimentos y el combustible, crearon más presión sobre la mezcla de márgenes y los costes operativos de lo que esperábamos. Nos estamos ajustando y equilibraremos las necesidades de valor de nuestros clientes con la necesidad de aumentar los beneficios para nuestro futuro”. También te puede interesar: ¿A qué se debe el impactante aumento del precio del aceite en América Latina y el mundo? La otra mala noticia de los resultados aparece en una presentación a analistas, realizada por la empresa: la generación de caja fue negativa en el primer trimestre. El mayor grupo de distribución del mundo pasó de generar una caja operativa (dinero contante y sonante debido al negocio) de USD 2.800 millones en el primer trimestre de 2021 a perder o consumir USD 3.800 millones en el primer trimestre de este año. “El descenso se debe principalmente debido a un aumento de los costes de inventario y de las compras para respaldar las fuertes ventas, a unos menores ingresos de explotación y al calendario de determinados pagos”, dijo la empresa. El flujo de caja libre, que también tiene en cuenta las inversiones, fue aún peor: negativo por USD 7.300 millones frente a los USD 600 millones generados hace un año. Fuente: El País