Con más de 66 años de trayectoria, la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) forma profesionales en ciencia, tecnología e innovación. Reconocida por su excelencia académica y sus aportes al desarrollo del país, la institución ha destacado por impulsar proyectos con alto impacto social y ambiental desde la academia. En los últimos años, la ESPOL ha fortalecido su compromiso con la sostenibilidad, no solo como un eje transversal en su gestión institucional, sino como un principio que guía su acción educativa, investigativa y comunitaria. Para conocer más sobre este proceso, conversamos con Alfonsina Punin, Directora de sostenibilidad de la ESPOL, quien nos compartió su visión, trayectoria y los avances más relevantes de la universidad en temas de sostenibilidad. De la ingeniería al impacto: un camino hacia la sostenibilidad “Mi interés por la sostenibilidad nació desde la ingeniería”, destaca Alfonsina Punin, ingeniera química con especialización en gestión ambiental y tratamiento de aguas. Su trayectoria inició con auditorías y estudios de impacto ambiental a lo largo del país, lo que le permitió comprender de cerca la interacción entre industrias, comunidades y naturaleza. “El acceso al agua y su uso responsable se volvieron, para mí, temas relevantes”, afirma. Con el tiempo, su visión técnica se amplió: “Entendí que la sostenibilidad es más que una dimensión técnica, es una necesidad y una visión de futuro”. También te puede interesar: Cemento y hormigón sostenible: UNACEM Ecuador y su impacto en la transformación de la industria de la construcción La sostenibilidad como decisión institucional “La sostenibilidad en ESPOL no es una moda, sino una decisión institucional que se ha fortalecido con acciones concretas”, afirma Alfonsina. El camino inició en 2018 con la creación del Programa de Sostenibilidad, una unidad encargada de articular y dar coherencia a los esfuerzos de la universidad en el ámbito de la sostenibilidad. Como primer paso, se realizó un mapeo integral de iniciativas, lo que permitió identificar vacíos y establecer prioridades claras. Una comunidad que lidera el cambio “La sostenibilidad en ESPOL es tarea de todos”, enfatiza Punin. Docentes, estudiantes y colaboradores tienen un rol activo. Los profesores integran contenidos sostenibles en clases e investigación, y los estudiantes lideran organizaciones enfocadas en sostenibilidad. “Los proyectos de graduación y las actividades de vinculación permiten aplicar conocimientos en problemas reales”, agrega. Además, la comunidad politécnica se involucra en las diferentes campañas de sensibilización que se realizan periódicamente, fomentando una cultura participativa a través de espacios de diálogo, formación continua y reconocimiento. Campus verde: bienestar y conservación “El Bosque y Vegetación Protector Prosperina es un área de conservación que además funciona como laboratorio vivo y fomenta el bienestar de la comunidad”, señala Punin. Además de esta reserva, la ESPOL cuenta con áreas verdes, lagos y espacios recreativos abiertos al público. Estos lugares no solo conservan biodiversidad, sino que también promueven estilos de vida saludables y una conexión más consciente con el entorno. Las universidades como motores de transformación Las universidades tienen una responsabilidad indelegable: formar a quienes liderarán el cambio. “Sabemos que no basta con transmitir conocimientos; debemos inspirar y empoderar a ciudadanos capaces de pensar en sistemas, actuar con ética y transformar sus realidades”, destaca. “La sostenibilidad debe estar tatuada en la columna vertebral de cada egresado, como parte de su forma de pensar y de ejercer liderazgo”. Visión de la sostenibilidad Alfonsina concluye con un mensaje inspirador: “la sostenibilidad es un cambio de perspectiva. Tenemos que replantearnos la forma en que vivimos para que las futuras generaciones puedan disfrutar del mundo que tenemos hoy. Además, es un sentido de comunidad y pertenencia. Los retos de la sostenibilidad se resolverán en conjunto”.