La experta explica que, implementar buenas prácticas de sostenibilidad, de salud y de circularidad dentro de las edificaciones inmobiliarias es un beneficio innegable para la sociedad. La construcción genera casi el 38% de gases de efecto invernadero en el mundo; por ello, es vital reflexionar sobre cuál es el impacto. Asimismo, en temas de salud, el ser humano pasa el 90% de su vida dentro de una edificación, lo que implica que la construcción represente un espacio significativo para el planeta y la salud del ser humano. Las exigencias del nuevo consumidor Benalcázar comenta que actualmente, la fuerza laboral más grande es la generación millennial, ya que son los que están comprando proyectos sostenibles. “Este tipo de consumidor es mucho más consciente con el uso de recursos porque conoce de temas de contaminación y respeto con el medio ambiente, por lo que es importante entender su target y preferencias”. De esta forma, el ahorro se convierte en el valor agregado para el usuario al comprar un proyecto verde o sostenible. De igual manera, hay que considerar que existen incentivos en la banca privada para acceder a estos proyectos. Adicionalmente, Benalcázar menciona que observando buenas prácticas en otros países, se puede motivar al consumidor. Por ejemplo, implementar un incentivo tributario o predial sería beneficioso en el futuro. Por ello, un habilitante tanto para la banca como para los municipios son las certificaciones, ya que cuentan con una auditoría y validación. Ecuador tiene políticas y regulaciones que impulsan la construcción sostenible, tales como la Norma Ecuatoriana de la Construcción (NEC), la cual es de obligatorio cumplimiento a nivel nacional y establece los requisitos mínimos de seguridad y calidad en todas las etapas del proceso constructivo. Ahora, se están haciendo nuevos esfuerzos para actualizarla y hacerla mucho más local. Por otro lado, en política pública, los estándares de sostenibilidad que se están implementando en el nuevo PUGS en Quito, buscan que las edificaciones tengan estrategias de ahorro de agua, energía, paisajismo y desechos. “Están acompañados con un incentivo a los constructores como la compra de pisos”. Certificando la sostenibilidad EDGE es la certificación que incentiva a adoptar buenas prácticas de diseño sostenible, eficiencia energética, ahorro de agua y reducción en el consumo. Para las empresas demostrar responsabilidad corporativa y compromisos de sostenibilidad es establecer confianza con los clientes, sus inversionistas y todos sus proveedores; incluso, mejora su reputación. Adriana Benalcázar Vega _ Arquitecta CEO de AB Arquitectura