En los últimos años, algunas producciones han comenzado a incorporar acciones de sostenibilidad como parte de su planificación, marcando un cambio gradual en la forma de concebir los conciertos masivos. Casos como los de Bad Bunny, Coldplay y Billie Eilish evidencian cómo distintas estrategias, desde la gestión de residuos hasta la generación de energía limpia, empiezan a integrarse en eventos culturales de alcance global. Coldplay: una estrategia estructural y medible Coldplay representa uno de los casos más documentados de sostenibilidad aplicada a giras internacionales. Su tour Music of the Spheres fue diseñado desde el inicio con el objetivo de reducir de forma significativa su huella ambiental frente a producciones anteriores. También te puede interesar: Perú impulsa nueve proyectos de energía solar con una inversión superior a USD 1.389 millones Entre los principales resultados reportados se encuentran: Reducción de emisiones: la gira logró disminuir sus emisiones directas de CO2 en 59% en comparación con su tour 2016 - 2017. Generación de energía renovable: parte de los conciertos se alimentaron con paneles solares, baterías móviles, pisos y bicicletas cinéticas, generando en promedio 17 kWh de energía por concierto. Gestión de residuos: aproximadamente 72% de los residuos generados fueron desviados de vertederos mediante reciclaje, reutilización y compostaje. Compensación ambiental: por cada entrada vendida se plantó un árbol, alcanzando millones de árboles como parte de proyectos de reforestación y conservación. En este caso, la sostenibilidad se integra como un modelo operativo de largo plazo, con medición constante de impacto y transparencia en la comunicación de resultados. Bad Bunny: gestión de residuos y enfoque territorial En el caso de Bad Bunny, las acciones sostenibles no se han presentado como una estrategia ambiental integral de gira, sino como iniciativas puntuales aplicadas en eventos específicos, particularmente en su residencia No Me Quiero Ir de Aquí en el Coliseo de Puerto Rico. Entre las principales medidas implementadas se destacan: Reciclaje de escenografía: materiales como espuma y madera utilizados en el escenario fueron reciclados tras finalizar los conciertos. Reutilización y donación: elementos del montaje fueron destinados a organizaciones comunitarias, escuelas y espacios culturales, reduciendo el volumen de residuos enviados a rellenos sanitarios. Impulso local: se promovió la cultura del reuso creativo y el consumo local en los alrededores del recinto, integrando a actores comunitarios en la gestión post-evento. Adicionalmente, en conciertos de Bad Bunny realizados en República Dominicana se reportó la recolección y clasificación de más de 10.000 kilogramos de residuos, entre plástico, vidrio, papel, metal y material orgánico, para su tratamiento y reutilización. Estas acciones reflejan un enfoque de sostenibilidad vinculado al territorio y a la gestión responsable del desmontaje. Billie Eilish: cambio de hábitos y participación del público El enfoque de Billie Eilish se ha centrado en la reducción del consumo y en el involucramiento directo del público como parte del impacto ambiental de sus conciertos. En su gira Hit Me Hard and Soft, así como en producciones anteriores, se implementaron acciones orientadas a modificar prácticas habituales en eventos masivos. También puedes leer: 26 de enero: Día Internacional de la Energía Limpia, impulsando la transición hacia fuentes sostenibles Entre los datos más relevantes se destacan: Reducción de plásticos: se evitaron más de 87.000 botellas plásticas de un solo uso mediante estaciones de agua gratuitas y el uso de envases reutilizables para público y staff. Alimentación sostenible: la incorporación de opciones plant-based permitió reducir hasta en 47% las emisiones asociadas al consumo de alimentos y ahorrar millones de litros de agua en conciertos específicos. Alianzas ambientales: la gira trabajó con organizaciones como REVERB, Support+Feed y programas de sostenibilidad para venues, impulsando más de 133.000 acciones sostenibles realizadas por fans, además de procesos de educación y medición de impacto. Este modelo posiciona a la sostenibilidad no solo como una decisión logística, sino como una herramienta de cambio de comportamiento entre audiencias masivas. Fuente: Puerto Rico te quiero, Music of the Spheres, Europa Press.