Con la participación de representantes de la banca, cooperativas y seguros, la conversación dejó entrever avances tangibles, pero también brechas estructurales que aún requieren atención. El panel fue moderado por Dominic Burgos, Subgerente Editorial de Revista Ekos. Fabián Cruz, Gerente de la Cooperativa 29 de Octubre, fue enfático en que “la sostenibilidad en Ecuador sigue siendo una suma de buenas intenciones si no logramos escala económica”. Señaló que el sector privado ha liderado iniciativas, pero sin políticas públicas que garanticen acceso a seguros o fondos de retrogarantía, la inclusión puede tornarse en exclusión, especialmente para microempresarios. “Las cooperativas estamos asumiendo el costo de acompañar a los clientes, pero no es suficiente sin un respaldo estatal coherente”, advirtió. Desde Banco Pichincha, Beatriz Vásquez, especialista en microfinanzas, destacó que su entidad ha colocado más de USD 1.000 millones en productos con enfoque sostenible. “Trabajamos con agricultores para que aprendan a usar abonos no agresivos y diversificar cultivos. No se trata solo de otorgar crédito, sino de transformar hábitos con educación y acompañamiento”, dijo. Subrayó que los criterios ESG ya forman parte del modelo de evaluación crediticia del banco. Daniel París, Head de Aon Global Risk Consulting para Latinoamérica, aportó una visión desde el sector asegurador: “Lo que no se mide, no se gestiona. La sostenibilidad no es un ideal, es una necesidad para mitigar y transferir riesgos en un mundo cada vez más expuesto a eventos climáticos extremos”. Explicó que reaseguradoras globales ya exigen a industrias planes concretos de transición para acceder a coberturas, especialmente en sectores intensivos en carbono.