Tanto la Federación como las jugadoras emitieron un comunicado conjunto en redes sociales para dar los detalles sobre el fin de su litigio. “Llegar a este día no ha sido fácil. Las jugadoras del equipo nacional femenino de Estados Unidos han alcanzado un triunfo sin precedentes mientras trabajaban por la igualdad de salario para ellas y futuras atletas. Hoy, reconocemos el legado de las pasadas líderes del equipo que ayudaron a hacer posible este día, además de a las mujeres y niñas que las seguirán. Juntos, les dedicamos este momento”. Por otro lado, La Federación de Fútbol se comprometió a que el pago sea igualitario entre hombres y mujeres de la selección a partir de este momento. El camino hacia esta resolución comenzó en marzo de 2019 con una primera denuncia al organismo regulador del fútbol estadounidense. Las jugadoras señalaron que la Federación pagaba por partido a los hombres un mínimo de USD 5.000 dólares, mientras que eso no sucedía con las mujeres, que solo cobraban si ganaban ante un equipo de entre la lista de los 10 primeros de la FIFA. La demanda del conjunto femenino fue desestimada por un juez en mayo de 2020, ya que consideró que no había base para conseguir mejoras salariales a través de los tribunales. Sin embargo, las jugadoras no se dieron por vencidas y optaron por recurrir la sentencia. Una de las protagonistas más destacadas en todo este proceso ha sido la delantera Megan Rapinoe. Además de la lucha por la igualdad salarial, la jugadora también ha sido insistente en la defensa de las minorías, los derechos del colectivo LGTBI y otras causas sociales. Fuente: El País.