El Domain Consultant Latam de Palo Alto Networks explicó que el crecimiento del uso empresarial de la inteligencia artificial obliga a replantear la ciberseguridad, incorporando modelos de gobernanza, control de identidades y protección de la información desde el inicio de cada proyecto. La innovación impulsada por la inteligencia artificial solo genera valor cuando va acompañada de una estrategia de seguridad. Ese fue el mensaje central de Pablo Barriga, Domain Consultant Latam de Palo Alto Networks, durante su conferencia "Innovación Protegida: Cómo adoptar IA empresarial sin arriesgar el perímetro de seguridad", donde destacó que el principal activo de las organizaciones continúa siendo su información y que protegerla debe convertirse en una prioridad para cualquier iniciativa basada en IA. Barriga explicó que el uso de herramientas de inteligencia artificial está creciendo rápidamente, principalmente a través de navegadores y aplicaciones conectadas entre sí mediante APIs y agentes inteligentes. Este nuevo escenario, señaló, amplía el perímetro de seguridad y obliga a las organizaciones a definir qué plataformas utilizarán, cómo gobernarán su uso y qué información podrá ser compartida con estos modelos para evitar fugas de datos o de propiedad intelectual. El ejecutivo advirtió que la adopción de inteligencia artificial debe ir acompañada de marcos de gobernanza, normativas y buenas prácticas que permitan gestionar identidades, privilegios y accesos. Asimismo, destacó la importancia de aplicar principios como Zero Trust, incorporar evaluaciones permanentes de seguridad y utilizar inteligencia artificial para poner a prueba otros modelos mediante esquemas de IA contra IA, con el fin de identificar vulnerabilidades antes de que puedan ser explotadas. Como reflexión final, Barriga afirmó que la inteligencia artificial llegó para quedarse y que el reto de las empresas consiste en aprovechar su potencial sin comprometer la seguridad. Para ello, sostuvo que las organizaciones deben reducir la complejidad de sus entornos tecnológicos, fortalecer la gobernanza y asumir un papel activo en la gestión de los agentes inteligentes, manteniendo siempre a la IA como un copiloto del negocio y no como quien toma el control.