La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que los trastornos mentales son la principal causa de discapacidad, ya que las personas con estos problemas graves mueren entre 10 a 20 años antes que la población general, la mayoría de las veces por enfermedades físicas prevenibles. Acorde a Paula Vernimmen, Psiquiatra del Hospital de los Valles, una mala salud mental es un factor de riesgo para las algunas enfermedades físicas. Las personas con problemas de este tipo corren un alto riesgo de sufrir diferentes enfermedades, por ejemplo, si una persona es diagnosticada con depresión puede contraer afecciones como: diabetes, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Así mismo, las personas con enfermedades físicas corren el riesgo de desarrollar una mala salud mental como insomnio o ansiedad. Por esto es importante el tratar a tiempo cualquier problema mental. La especialista explica que más del 50% de las personas en general, pueden ser diagnosticadas con una enfermedad o trastorno mental en algún momento de su vida. En el caso de los niños 1 de cada 5 ha tenido una enfermedad mental gravemente debilitante. Afectaciones físicas que provoca una mala salud mental La psiquiatra manifiesta que los problemas de salud mental pueden generar malestares físicos como: Aumento de presión arterial Mareos Vértigo Dolores de cabeza Fatiga Problemas digestivos Las personas que sufren un trastorno de ansiedad crónica tienden a presentar: dolor estomacal, insomnio, inquietud y dificultad para concentrarse. La doctora recomienda que, si ha sido diagnosticado con algún trastorno de este tipo y presentan estos síntomas, es posible que se esté generando una patología que se debe tratar. Recomendaciones Vernimmen recomienda que es importante comprender los vínculos entre la mente y el cuerpo, siendo el primer paso para desarrollar una estrategia que ayude a reducir la incidencia de condiciones coexistentes; el apoyar a quienes viven con enfermedades mentales es otra de las claves para mitigar este gran problema social, que es poco atendido y comprendido. “Una buena salud mental es el resultado de un estado emocional, psicológico y social equilibrado. Este balance nos ayudará a tomar decisiones saludables, reducir el estrés y saber canalizar las emociones negativas. Según la OMS, no hay salud sin buena salud mental”, agregó la experta.