La ruta de Spóndylus
| La increíble Ruta del Spóndylus recorre el perfil costanero del país en su totalidad. A lo largo de un solo eje vial es posible conocer mucho de lo que es Ecuador: ciudades imponentes, pequeños poblados, playas paradisíacas, reservas arqueológicas, trece áreas protegidas, gastronomía exquisita, artesanías, en fin, un conjunto de infinitas posibilidades turísticas. La Ruta del Spóndylus debe su nombre a la concha del Spóndylus, un molusco rosáceo de gran tamaño que tuvo enorme valor comercial en las culturas nativas de la zona, y con el cual todavía se preparan exquisitos platos y delicadas joyas artesanales, principalmente en la zona sur de Manabí, dentro del Parque Nacional Machalilla. Por supuesto, el recorrido de la Ruta empieza mucho antes al norte, en la provincia de Esmeraldas, donde destacan las playas de Muisne, Galera, Playa Escondida, Same, Súa, Atacames y Tonsupa. | ||
| ||
| Ahora bien, si el paseo inicia en Manta, se puede empezar visitando el Museo del Banco Central, que recoge una muestra extraordinaria de arte precolombino, útil para conocer la historia y costumbres de algunas de las primerísimas culturas del Ecuador: Valdivia, Chorrera, Machalilla, Jama Coaque, entre otras. Luego, siguiendo hacia el norte, se ubica la ciudad de Bahía de Caráquez, una ciudad con importante desarrollo comercial y urbanístico donde también es posible conocer más de las culturas nativas en el Museo Arqueológico. Desde Bahía existe una magnífica interconexión con los pueblos costaneros del norte gracias al puente. Los Caras, que une la ciudad con el poblado de San Vicente, un tramo importante que antes solo era posible cruzar sobre un ferry. Esto ha posibilitado no solamente un enorme crecimiento comercial en las zonas de influencia, sino también un intenso desarrollo turístico. Muestra de ello, son la rutas ciclísticas que operan hoy por hoy desde diversos puntos de la provincia de Manabí. | ||
| ||
| patrimonio espectacular de nuestro país son infinitas. La gastronomía, la diversión, las artesanías, la aventura, las playas y los múltiples paisajes son ahora más accesibles que nunca para todos los ecuatorianos, a lo largo de kilómetros y kilómetros de vías impecables. |