De acuerdo con la Política Pública para la Transformación Digital del Ecuador 2025–2030 del Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (Mintel), proyecta que el país sentará las bases para una economía más ágil, inclusiva y segura, apoyada en siete ejes que van desde la infraestructura digital hasta la ciberseguridad. También te puede interesar: Transformación digital, un desafío pendiente para nuestro país Además, en la misma agenda se definieron los ejes prioritarios de la transformación digital: infraestructura, inclusión, economía digital, tecnologías emergentes, gobierno digital, interoperabilidad y seguridad. Su objetivo central es simplificar trámites administrativos, atraer inversiones, fortalecer el uso de plataformas digitales y garantizar la seguridad de la información. Este marco jurídico constituye la base sobre la cual se estructura la política pública actual. La Política Pública 2025–2030 establece metas específicas y medibles. En el ámbito de cultura e inclusión digital, se busca reducir el analfabetismo digital del 7,6% al 4,6% en los próximos cinco años. Este eje prioriza la capacitación en competencias digitales y el acceso equitativo a herramientas tecnológicas. En cuanto a la economía digital, las mipymes muestran una adopción limitada de TIC, con apenas un 18,7% en 2024. La meta es elevar esa cifra al 25,9% en 2030, lo que representa un crecimiento significativo en productividad y digitalización empresarial. El eje de tecnologías emergentes prevé impulsar la adopción de inteligencia artificial, blockchain e Internet de las cosas en sectores estratégicos como salud, agricultura, energía y ciudades inteligentes. Estas herramientas se consideran esenciales para el desarrollo sostenible y la competitividad regional. La interoperabilidad y el tratamiento de datos se consolidan como otra prioridad. Para 2030, todas las instituciones públicas deberán contar con un modelo de datos homologado, lo que permitirá unificar estándares, optimizar procesos y garantizar un uso eficiente y transparente de la información. Finalmente, el eje de seguridad digital plantea la creación de un Centro Nacional de Respuesta a Incidentes Informáticos (CSIRT) y la implementación de sistemas de gestión de seguridad en instituciones públicas. El objetivo es garantizar un entorno confiable, reducir vulnerabilidades y fortalecer la confianza de ciudadanos y empresas en el ecosistema digital.