El 10% más rico de la población mundial no solo concentra una gran parte de la riqueza. Su nivel de consumo también genera una presión ambiental desproporcionada. Investigadores de las universidades de Leiden y Oxford analizaron el impacto de este grupo sobre cuatro límites planetarios: cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación por nutrientes y uso de agua dulce. Para el estudio, los científicos consideraron dentro de este grupo a las personas con ingresos anuales superiores a EUR 45.000, equivalentes a unos USD 51.000. Cerca de seis de cada diez personas que integran el 10% más rico viven en Estados Unidos y la Unión Europea. En contraste, India concentra apenas alrededor del 2% de este segmento. También puedes leer: Galápagos: Proyecto de restauración marina suma 660 fragmentos de coral La pérdida de biodiversidad representa entre 47% y 56% del costo ambiental estimado, mientras que el cambio climático aporta entre 36% y 45%. A nivel individual, el daño ambiental atribuido a este grupo equivale a entre USD 2.300 y USD 7.500 por persona al año. En Estados Unidos, la cifra aumenta hasta entre USD 19.000 y USD 63.000 anuales. El estudio también señala que aproximadamente la mitad de las emisiones asociadas a las personas más ricas proviene de sus inversiones financieras, y no únicamente de sus hábitos de consumo. Los investigadores plantean que mecanismos como impuestos ambientales al consumo de lujo podrían generar recursos para financiar acciones contra el cambio climático y proteger la biodiversidad. Sin embargo, advierten que la fiscalidad por sí sola no resolverá el problema y que también son necesarios cambios en los modelos de producción y consumo. Fuente: Revista Mercado