Este fenómeno se debe al avance de las tecnologías de la comunicación e información (TIC), que ha implantado nuevas metodologías, alternativas y facilidades de estudio, así como a la necesidad constante de tender puentes de comunicación entre la academia y la empresa privada (y mercado laboral, en general). Por ello, cada vez las escuelas, colegios, institutos técnicos y tecnológicos y las universidades buscan ser los referentes en la excelencia educativa. La excelencia educativa, según la experta española en educación Roser Salavert, es posible en una realidad social multicultural, con un elevado índice de recién llegados, con bajos niveles educativos de base y con problemáticas sociales asociadas. “Para hacerla posible hay que pasar de una cultura de la conformidad a una en la que se quiere el éxito para todo el mundo, en la que se establecen unas metas claras, en la que los directores y los profesores ejercen un papel de liderazgo y en la que se rinden cuentas del trabajo realizado”, mencionó Salavert en una charla en la Universidad Oberta de Catalunya. UNA EDUCACIÓN QUE BUSCA EL ÉXITO DE TODO EL MUNDO Para lograr la excelencia académica debemos enfocarnos en la enseñanza basada en el aprendizaje. Para Salavert, el esfuerzo de los estudiantes es la base del aprendizaje, por lo tanto, el alumno y su familia saben qué competencias hay que alcanzar. Asimismo, saber reconocer a los éxitos como un elemento motivador. También hay otros principios para buscar el éxito en la educación: Evaluación justa: Se tiende a hacer pruebas de situación. Inteligencia aplicada: Se busca que los alumnos respondan de manera razonada. Aprender aprendiendo: No sólo se memoriza, sino que también tiene una gran importancia la práctica de lo que se aprende. Asimismo, los docentes también son parte del cambio, ya que ellos deben estar a la vanguardia y en la búsqueda de metodologías de estudios basadas en la actual revolución digital. Uno de los desafíos que deben superar los profesores es investigar y actualizar las mallas curriculares, dejar de enseñar contenido reciclado y perder el miedo al momento de utilizar la tecnología como un elemento esencial para la enseñanza. ¿QUÉ SUCEDE EN ECUADOR? El Estado, en los últimos años, ha apostado por mejorar la calidad de la educación, tanto en escuelas, colegios, institutos y universidades. Por ello, se han implementado políticas públicas para que la enseñanza esté acorde a las exigencias y estándares a nivel mundial. Tal es el caso de la Reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), que contempla una revalorización de la educación técnica y tecnológica al considerarla como tercer nivel. Asimismo, el Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Caces) está por culminar este año el proceso de acreditación de las universidades y escuelas politécnicas del Ecuador. En cuanto a la educación secundaria, existen diversos programas de bachillerato que brindan una formación desde varias disciplinas, como el Bachillerato Internacional, que se destaca por formar a estudiantes mucho más críticos; y el Bachillerato Técnico, que ayuda a insertar de forma temprana a los jóvenes al sector laboral y a mejorar la productividad y la economía del país. Sin embargo, todavía hay mucho por hacer. La última evaluación Ser Bachiller, que rinden los estudiantes del último año de colegio y los jóvenes aspirantes a la educación superior, refleja que hay aspectos por mejorar en las metodologías que se usan en las aulas. W. Gorris, de nacionalidad austriaca, pedagogo, profesor Montessori, con formación Neuro-Lingüística (PNL) y con Jesper Juul, en family-lab, es un experto en métodos holísticos educativos. Gorris está convencido que es primordial cultivar una filosofía humanista en el sistema educativo, “donde los estudiantes (mujer y hombre) vivan la interacción entre mente y corazón, reflejándose en seres conscientes, empáticos, de principios éticos y morales impartidos por la familia, la humanidad y el cuidado de nuestro planeta”. W. Gorris, quien además cuenta con una experiencia profunda en pedagogía Waldorf, colaboró en la creación del proyecto escolar y del Kindergarten Waldorf en Innsbruck, Austria, enfatiza también en el valor de educar a partir de lo concreto hacia lo abstracto. “En el Colegio Pachamama aplicamos la filosofía Montessori, con ofertas de enseñanza interactiva e inter-edades; materias interconectadas, desarrollo de proyectos individuales, colectivos, intercolegiales y comunitarios a nivel de primaria y secundaria”. Concluye: “Nuestra visión es crear estructuras para el intercambio de experiencias, que brinden soporte a la difusión y crecimiento de una educación actualizada, con enfoque humanista”.Por _ Dominic Burgos y Andrés Calvopiña