No cabe duda de que los consumidores cada vez están más concienciados de la importancia de la movilidad eléctrica y la necesidad de sustituir su medio de transporte habitual por una alternativa más sostenible, ya sea un vehículo puramente híbrido o eléctrico. Asimismo, las regulaciones cada vez más restrictivas y las ayudas financieras destinadas a impulsar este cambio a nivel particular y empresarial también han ayudado a este crecimiento de la demanda, que solo en Europa ha conseguido representar ya el 19% de la cuota de mercado en 2021, tal y como recoge un reciente informe de JATO. En 2021 se registraron 2.25 millones de unidades de VE en Europa, el 19% del total de nuevas matriculaciones, según JATO. Eso sí, cada vez más los fabricantes de vehículos eléctricos buscan cómo favorecer la economía circular en sus procesos productivos, haciéndolos así más sostenibles. Incluso algunas compañías, como Bischione, dedicadas a la electrificación de vehículos ya existentes, nacen directamente con la reutilización como el pilar básico de su actividad. Y es que tal y como explica Iñaki Aranguren, socio fundador de la compañía, “nos dedicamos a darle una nueva vida a un residuo que ha llegado al final de su vida útil o bien, en el caso de nuestros coches clásicos, les damos una nueva oportunidad cambiando su motor de gasolina por uno eléctrico para que puedan así entrar en las ciudades y ser usados de forma más sostenible”. También te puede interesar: El reciclaje: un potencial catalizador de los negocios y la economía Para Ángel Fernandez, asesor sénior y presidente de la Fundación Economía Circular de España, no cabe duda de que proyectos como el de Bischione son más necesarios que nunca. Y es que “si queremos que España sea circular, las pymes deben ser circulares y deben saber utilizar este mecanismo para llegar a la gran meta: la sostenibilidad”, afirma. Además, en el caso de los vehículos eléctricos esta forma de producir no solo puede conllevar grandes beneficios para el medio ambiente sino también para los propios compradores, ya que “el hecho de darles a los vehículos una segunda oportunidad nos permite poder ofrecer unos coches a un precio totalmente distinto”, recalca Aranguren. “Los ‘early adopters’ podrán conseguir un buen posicionamiento de mercado y ganar un Importante ventaja competitiva”, Celina Paredes, experta en pymes. Tampoco debemos olvidar las ventajas que la reutilización, y el fomento de la economía circular, puede acarrear en las propias empresas que producen este tipo de vehículos. De hecho para Juan Miguel Negri, experto en financiación y sostenibilidad de BBVA, “es vital que estas pymes interioricen 2 mensajes: por un lado el ahorro que puede suponer en tema costes, ya que esta apuesta hacia lo sostenible puede reducirlos considerablemente y, por otro lado, la creciente exigencia por parte de sus clientes de este valor”. Teniendo en cuenta este último punto Celina Paredes, experta en pymes, considera que “hay un gran campo de actuación para aquellos que sean early adopters“, pudiendo así tener un buen posicionamiento de mercado y lograr una importante ventaja competitiva. Fuente: BBVA