En ese sentido, la reputación se ha transformado en un activo estratégico de primer orden. Augusto Santos, Manager de Engagement Digital de Corporate Excellence, destacó que la reputación se ha convertido en un eje central en la agenda empresarial. En el marco de la presentación de los resultados del estudio Approaching the Future 2025, Santos subrayó que “la reputación es una inversión a largo plazo que puede derrumbarse en un solo día si no se gestiona de manera adecuada”. El informe, que celebra una década de trayectoria, ha pasado de 30 entrevistas en 2017 a más de 2.000 en 2025, con una muestra cada vez más global. Este crecimiento le ha permitido consolidarse como la brújula estratégica para la gestión de los intangibles y la reputación. En Ecuador, el 60,3% de las organizaciones ya priorizan este aspecto, un dato alineado con la media latinoamericana del 65% . “Entre más trabajada, más resiliente es la organización”, añadió Santos, comparando la construcción de reputación con el entrenamiento en un gimnasio: los resultados se consolidan con constancia y disciplina. También te puede interesar: ¿Por qué la reputación manda en los negocios? Los hallazgos para Ecuador muestran que la reputación corporativa ocupa el segundo lugar en prioridades empresariales por segundo año consecutivo. Sin embargo, también se observó una ligera disminución en la inversión directa, lo que responde a una mayor atención a factores que fortalecen la reputación, como la sostenibilidad y la comunicación corporativa. “Toda decisión empresarial impacta en la reputación y debe estar alineada con la sostenibilidad y la coherencia corporativa”, sostuvo Santos, recordando la evolución del rol del Chief Corporate Officer, creado para liderar de manera transversal los asuntos corporativos en el más alto nivel de dirección.