La productividad es necesaria para desempeñar el trabajo de forma eficiente y demostrar que la empresa forma parte del proyecto personal de cada uno, que en última instancia es la vida profesional. Pero no es suficiente si se quiere destacar por la creatividad y la innovación. Seguir formándose a lo largo de la vida profesional puede ser la mejor forma de mejorar tanto la productividad como los procesos, e incluso desarrollar nuevas fórmulas de negocio. Esta mentalidad, junto con la regla del 20%, la tenían clara Sergey Brin y Larry Page cuando Google salió a bolsa en 2004. "Animamos a nuestros empleados a que, además de pasar tiempo en sus proyectos regulares, dediquen el 20% de su jornada a trabajar en lo que consideren más beneficioso para Google", escribieron los fundadores el día de la oferta pública. "Esto les permite ser más creativos e innovadores. Muchos de nuestros avances se han producido de esta manera". El futuro profesional pasa por el reskilling y el upskilling para que los trabajadores –y las empresas– surfeen la ola del constante y cambiante entorno laboral, y una de las mejores maneras de lograrlo es la regla del 20%. Dedicar el 20% de tu jornada laboral a formarse en otras áreas o en las últimas novedades del campo profesional en el que se trabaje, es una forma de inversión de futuro, pero muchas veces resulta complicado apartar ese tiempo cuando se está hasta arriba de trabajo. Por eso es necesario tener claro cómo dedicar de forma eficiente ese espacio al aprendizaje y desarrollo profesional. Identifica qué es lo que te gustaría aprender Para no desistir a los 2 días de haber empezado, la clave está en buscar algo que realmente interese aprender. Puede tratarse del área de especialización en el que ya se trabaja o de habilidades que siempre se han querido hacer, pero nunca se ha hecho porque existían otras prioridades. No pienses que estás desperdiciando el tiempo Pensar en el beneficio que te reportará la dedicación a nuevas habilidades es la motivación perfecta para dar pequeños pasos en el desarrollo profesional, como ampliar tu red de contactos o aprender a hablar en público. Sé flexible pero comprometido Dedicar el 20% a aprender nuevas habilidades profesionales no tiene por qué ser como ir al colegio. Se trata de ser organizado y planificar las horas en las que se pueda dedicarle tiempo, porque no es que se tenga que hacer un día en concreto, se trata simplemente de hacerlo y terminarlo. Busca formas de entretenerte haciéndolo Si algo es divertido, el tiempo siempre pasa más rápido y todo es más fácil. Cuando las personas se entretienen haciendo algo también suelen tener ganas de volver a hacerlo. También te puede interesar: Timeboxing: La mejor rutina de productividad de Harvard Transfórmalo en una inversión a futuro Al igual que el método de inversión 80/20 para tener una buena salud financiera, la inversión de tiempo que se realiza con regla del 20% se transformará en grandes beneficios a futuro. Lo que al principio puede parecer innecesario o una pérdida de tiempo por la cantidad de trabajo que se tiene encima de la mesa, puede verse como una de las mejores decisiones cuando se echa la vista atrás. Fuente: Business Insider