Y el sector lácteo, al ser uno de los más importantes para la economía, evidencia una brecha de producción a causa de este acontecimiento. Según la Asociación de Ganaderos de la Sierra y el Oriente (AGSO), el 77% de la leche se produce en la zona interandina, donde el contacto con los pequeños productores de comunidades campesinas indígenas, es fundamental para iniciar la producción. Las movilizaciones afectaron la producción de las provincias de Azuay, Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi, Pichincha, Imbabura y Carchi, debido a que al extraer el producto de las vacas, su duración es de hasta 48 horas con una gran capacidad de refrigeración; sin embargo, la leche se ordeña en la mañana y en la tarde, por lo que los tanques se llenan inmediatamente. Este es uno de los motivos del desperdicio de leche durante las manifestaciones. Es decir, si la base de la cadena se afecta o paraliza su producción, el resto de la cadena sufre un desabastecimiento, causando importantes inconvenientes. Bajo este panorama, AGSO, arrojó los primeros datos del sector durante los 18 días de paralizaciones: Durante los primeros días del paro se perdieron aproximadamente 5 millones de litros, un millón de litros diarios. En el día 17, se estima que la cifra ascendió a 2 millones y medio de litros diarios. En términos económicos, la pérdida se aproxima a los USD 3 millones diarios La recuperación de la brecha será proceso a largo plazo. El incremento de precio en la funda de leche se debe al alza de costos causados por el conflicto europeo y la pasada crisis sanitaria.