Orúe aseguró que las estimaciones apuntan a un ligero aumento de ventas respecto a 2019, el mejor año de la feria hasta el momento, aunque las cifras concretas no se conocerán hasta unos días. Confía en que en esta edición, en la que debuta como directora, “las cifras finales ratifiquen esto que es ahora mismo una sensación recogida de las primeras estimaciones que empiezan a llegarnos”. En 2019 se recaudaron unos diez millones de euros, se vendieron unas 550.000 publicaciones y el número de visitas rondó los 2.300.000 personas. Luego llegó la pandemia y en 2020 se tuvo que celebrar en línea y en 2021 se retrasó y se desarrolló con restricciones de aforo. “Ha sido una feria extraordinaria en afluencia de público, de participación, de interés mediático y de implicación de libreros, editores y distribuidores”, dijo la directora. También te puede interesar: El empoderamiento de la mujer como parte del desarrollo Desde el principio, se vio que la gente tenía ganas de feria y se comprobó de forma sostenida a lo largo de estas dos semanas, en los que el parque del Retiro madrileño se convirtió en la librería más grande del mundo. Fue sobre todo en la primera semana cuando hubo más afluencia de público. Eva García Sáenz de Urturi, Javier Cercas, Carmen Mola, Héctor Abad Faciolince, Luis García Montero, Blue Jeans, Julia Navarro, Ángel Martín, Antonio Muñoz Molina o Elvira Lindo fueron algunos de los escritores de la feria, con la que se cierran los más de 5.000 actos de firmas que se registraron en estos días en las 378 casetas. De las actividades culturales, Eva Orúe destacó dos que “encajan muy bien con el espíritu de la feria”, como el concurso “Los pequeños campeones de la lectura”, en el que participaron más de 150 niños de primaria leyendo en voz alta, y la “Batalla de cuentistas”, con más de 180 participantes. Ambas subrayan el compromiso de la feria “con el fomento de la lectura y de la escritura, que como decía Almudena Grandes no son sino dos caras de la misma moneda”, destacó. Fuente: EFE