Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la esperanza de vida en el país es de 77 años. Esto significa que quienes se jubilen a los 65 años deberán sostener su calidad de vida durante más de 15 años en etapa de retiro, lo que refuerza la necesidad de planificar y asegurar los recursos suficientes para esa etapa de vida. La falta de una planificación adecuada puede convertir estos años en un periodo de incertidumbre y limitaciones económicas. Mientras en otros países la jubilación se asocia con viajes y nuevas experiencias, en Ecuador muchas personas llegan a esta etapa sin respaldo suficiente, dependiendo de familiares o enfrentando dificultades para cubrir sus necesidades básicas. También puedes leer: Ministerio de Turismo presentó la estrategia para el Fondo de Desarrollo Turístico de Ecuador Un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo también advierte que el equilibrio de los sistemas de pensiones en América Latina en los próximos años se verá alterado por los cambios demográficos. Esto podría reducir el monto de las pensiones o exigir mayores contribuciones, afectando incluso la creación de empleo formal. Bajo este panorama, ¿cómo pueden prepararse las naciones, empresas y población en general? Este escenario invita a buscar alternativas que permitan a los trabajadores construir su propio fondo de retiro y a las empresas ofrecer herramientas que refuercen su compromiso con el bienestar de sus equipos. En mercados desarrollados, esquemas como el 401(k) en Estados Unidos, han sido clave para el crecimiento y la seguridad económica de millones de personas. Fideval, administradora de fondos y fideicomisos con más de 30 años de experiencia en el mercado ecuatoriano, consciente de esta realidad y en permanente investigación de soluciones que permiten viabilizar un mejor futuro para las personas, pone a disposición diferentes fondos de inversión adaptados a las necesidades de sus clientes, convirtiéndose en el aliado ideal para empresas y trabajadores que opten por fondos de retiro privados. Estos mecanismos de inversión permiten realizar aportes periódicos que por medio de capitalización diaria genera rendimientos en el tiempo, asegurando bienestar financiero y un crecimiento patrimonial. También puedes leer: Tenderos en Ecuador dan el salto a la digitalización con veci le cuento, la nueva iniciativa de AIBE y RET Asimismo, los trabajadores pueden acceder de forma independiente a fondos de inversión o fideicomisos privados para construir su plan de retiro sin necesidad de depender únicamente de su empleador ni del sistema de pensiones estatal. Para Gonzalo Dueñas, gerente general de Fideval, “el verdadero crecimiento de un país no se mide solo en su producción, sino en la estabilidad y bienestar de su gente. Si queremos un Ecuador donde la jubilación sea sinónimo de disfrute y tranquilidad, el momento de actuar es ahora. El cambio es posible si lo hacemos juntos”. Los beneficios de estos planes son claros: permiten invertir de manera voluntaria y periódica, y garantizar que el capital crezca con el tiempo. Por ejemplo, un trabajador que invierta $100 al mes desde los 30 años en un fondo con rendimiento estimado del 7.75% anual, podría acumular más de $143.000 al momento de su jubilación.