Con un ministerio recientemente fusionado —que integra educación escolar y superior, además de deporte y cultura—, 2026 se perfila como un año decisivo para el sistema educativo del país. En esta entrevista con Revista Ekos, la Ministra Gilda Alcívar García presenta su diagnóstico: repasa los avances de 2025 y detalla las prioridades de la agenda: reinsertar a miles de estudiantes que están fuera de las aulas, acelerar la digitalización de las escuelas, fortalecer la formación docente y mejorar la transición del bachillerato hacia institutos y universidades, con el objetivo de reducir brechas y ampliar oportunidades para los jóvenes. La fusión del ministerio integra en una sola estructura la educación, el deporte y la cultura. ¿Qué aporta este cambio a la política pública educativa? Asumí el 18 de noviembre de 2025 y recibí un ministerio recién fusionado: es un reto, pero también una oportunidad. La fusión busca usar mejor los recursos y, sobre todo, construir una visión de formación integral. Integramos escuela, educación superior, deporte y cultura para formar jóvenes con enfoque académico, deportivo y artístico y mejorar la trazabilidad del colegio a institutos y universidades. En formación docente, ¿qué medidas concretas están aplicando para mejorar el acompañamiento pedagógico y las competencias digitales? Los docentes son el eje y multiplicadores de la política pública. Con el programa “Me Capacito” ampliamos alcance: en 2025 se impartieron 67 cursos virtuales en competencias pedagógicas, digitales y didácticas por área, que además aportan al escalafón. Firmamos un convenio con la CNT EP para carnetización digital y acceso a internet con tarifa preferencial, como incentivo para conectividad y actualización. En infraestructura educativa, ¿en qué se concentra la inversión y cómo se priorizará en 2026? Trabajamos en construcciones nuevas y repotenciación de escuelas existentes. En 2025 invertimos USD 59 millones en rehabilitación integral, mantenimientos y reapertura rural. Rehabilitamos y reabrimos 50 escuelas rurales con USD 6,5 millones. En 2026 priorizaremos instituciones de mayor impacto por matrícula, sin dejar de atender zonas vulnerables y de difícil acceso. Ahora que educación superior está dentro del mismo ministerio, ¿cómo se va a mejorar la transición del colegio a institutos y universidades? La fusión permite alinear el perfil de egreso del bachillerato con los requisitos de ingreso a la educación superior. Vamos a fortalecer los institutos técnicos y tecnológicos por su vínculo con el empleo juvenil, y, a la vez, impulsar el bachillerato técnico productivo. La meta es que las salidas técnicas del colegio conecten con ofertas afines en los institutos —y con trayectorias claras de continuidad— para que más jóvenes sostengan su formación y mejoren sus oportunidades. También te puede interesar: Educación: Las carreras del futuro ¿Cómo se asegura la pertinencia de la oferta académica, respetando la autonomía universitaria? La autonomía universitaria se respeta y el sistema hoy es más maduro. Nuestro rol es articular y mantener comunicación constante. Donde sí tenemos rectoría directa es en los institutos públicos: son 54 y ahí la oferta se actualiza según necesidades locales y planes de desarrollo. En general, buscamos conectar mejor a la academia con los sectores productivos y empresariales para mejorar la pertinencia y la empleabilidad. ¿Por qué fortalecer los institutos tecnológicos es una prioridad para el empleo juvenil? Porque la formación técnica superior mejora empleabilidad con perfiles específicos ligados a necesidades locales. Además, el diferencial salarial es claro: un bachiller sin formación técnica suele iniciar con el básico (USD 482), mientras un tecnólogo puede empezar alrededor de USD 900 a 1.100. Eso confirma que la educación técnica abre opciones más rápidas y mejor remuneradas para jóvenes. ¿Cuál es su visión de cierre para 2026 en educación? Veo 2026 como un año de ejecución. Vamos a consolidar una formación integral donde deporte y cultura vuelvan a ser parte del desarrollo de niños y jóvenes. Fortaleceremos la transición del colegio a la educación superior, mantendremos la reinserción con “Todos al Aula”, sostendremos y ampliaremos becas con cooperación internacional y seguiremos impulsando la capacitación docente y la expansión de conectividad.