La reforestación está estrechamente relacionada con la silvicultura y la productividad de los bosques. La restauración, por su parte, es un concepto ligado a la ecología, que busca regresar un ecosistema dañado, alterado o degradado a un estado cercano a como era antes de haber sufrido el daño. Reforestar no es restaurar Cada vez que hay incendios, tala o cualquier actividad que afecta a bosques y otras coberturas naturales, se empieza a hablar de dos procesos que la gente tiende a asumir como sinónimos: reforestación y restauración. También te puede interesar: Todo lo que debes sobre acerca de la situación actual de los incendios en Quito Sin embargo, los expertos explican que se trata de temas muy diferentes. El primero se refiere sólo a la siembra de árboles, mientras que el segundo hace referencia a la recuperación y rehabilitación de un ecosistema dañado, alterado o degradado, tratando de llevarlo a su condición original, o por lo menos, a un estado cercano a como era antes de haber sufrido el daño. La mayoría de propuestas en casos de incendios forestales se centra en la siembra de árboles, sin embargo es necesario averiguar en qué tipo de ecosistema se planea realizar esa actividad. Por ejemplo, sembrar árboles en un ecosistema de páramos, donde predominan los arbustos y los pastos, podría afectar severamente al suelo y a las especies nativas. Estas acciones bienintencionadas alertaron a biólogos y ecólogos quienes advirtieron que la reforestación, lejos de ayudar, podría afectar la recuperación de estos ecosistemas. El primer año es decisivo En el páramo no es recomendable intervenir el páramo con reforestación, sino proteger y aislar la zona para que se regenere naturalmente. Lo primero que se debe hacer es analizar la capacidad de regeneración del ecosistema, luego se debe monitorear el área para comprobar qué especies se están regenerando y, finalmente, hacer una buena evaluación para determinar sí el páramo necesita ayuda con la introducción de algunas especies. Otro riesgo de las siembras sin planeación, y del que poco se habla, es la mezcla genética de las especies, que invaden la zona por su poca diversidad genética y que son más susceptibles a enfermedades. También te puede interesar: Ex baterista de "Soda Stereo" es nombrado embajador de la ONU para el medioambiente A pesar de las buenas intenciones, se pueden cometer muchos errores por falta de conocimiento, por descuido o por la fascinación que genera ir a sembrar árboles. Aunque es complicado y tomará demasiado tiempo es necesario dejar a la naturaleza hacer su trabajo y acompáñala dónde y cuándo sea necesario.