De acuerdo con la Encuesta de Equidad de Género realizada por Women in Mining, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la GIZ y la conducción técnica de Actuaria Consultores, en 2025 la participación femenina en la minería ecuatoriana alcanzó el 19,56%, lo que representa un avance importante frente al 16,95% registrado en 2021. Sin embargo, las brechas aún persisten. Frente a este panorama, conversamos con Iliana Rodríguez, Presidenta de Women in Mining Ecuador, quien compartió su perspectiva sobre la evolución de la participación femenina en el sector minero. En general, las mujeres enfrentan barreras estructurales como los estereotipos de género, entornos laborales poco inclusivos y la falta de conciliación entre la vida laboral y familiar. Según Iliana, a esto se suma la escasa representación femenina en roles operativos y también roles de liderazgo, así como diferencias salariales que persisten, especialmente en cargos gerenciales donde las mujeres ganan en promedio un 23% menos que los hombres. La falta de políticas robustas de formación y desarrollo con enfoque de género sigue siendo una limitante clave. Avances del sector Desde Women in Mining, han identificado diversos avances en cuanto a inclusión y equidad de género en la minería, entre los que se encuentran: un mayor compromiso empresarial con políticas de prevención de acoso (92%), programas de bienestar y conciliación (71%) y reclutamiento con enfoque de género (36%). “También hemos observado una mejora en el acceso de mujeres a programas de capacitación, alcanzando el 85% de participación en el último año. Estos logros son el resultado de esfuerzos colectivos donde WIM Ecuador ha sido catalizador, articulando datos y programas que impulsan cambios reales en la industria”, manifiesta Rodríguez. También te puede interesar: Ranking del sector energético y extractivo Medidas a tomar Para Iliana, es importante fomentar la elección de carreras mineras desde edades tempranas, apoyar la permanencia académica con becas y mentorías, y garantizar procesos de contratación y promoción sin sesgos. Es urgente fortalecer políticas de conciliación, asegurar condiciones adecuadas para mujeres en campo y cerrar las brechas salariales con auditorías y transparencia. La inclusión femenina no es solo un acto de justicia, sino una apuesta estratégica por una minería más innovadora, responsable y sostenible.