El capital destinado a fintech creció más del 40% desde 2023. Destacan 31 nuevas salidas a bolsa (IPOs) en 2025, que elevaron el valor total del sector a $850 mil millones. La concentración es cada vez mayor: el 40% de los ingresos está en manos de las 25 principales empresas, como Nubank, Adyen o Robinhood. Incluso han surgido “centicorns” —compañías valuadas en más de $100 mil millones— fenómeno que hasta hace poco solo se veía entre gigantes tecnológicos. Te puede interesar: CAF emite su mayor bono verde por EUR 1.000 millones, equivalentes a aproximadamente USD 1.080 millones Cuatro tendencias que redefinen el modelo Inteligencia artificial como fuerza disruptiva: La IA permite desarrollar productos en semanas y llegar a segmentos antes desatendidos; automatiza atención al cliente, procesos crediticios y prevención de fraude, reduciendo costos estructurales e impulsando la competencia. Activos digitales institucionales: Stablecoins y depósitos tokenizados mueven ya $35 billones anuales. Aunque solo el 1% corresponde a pagos reales hoy, se espera que alcancen entre $2 y $4 billones para 2030 como infraestructura financiera clave. Búsqueda activa de licencias bancarias: Cada vez más fintechs buscan regulación bancaria para acceder a fondeo más barato y escalar sus productos; solo en 2025 hubo 21 nuevas solicitudes en EE. UU. Horizontalización tecnológica: Toma fuerza el modelo “horizontal fintech”—empresas tecnológicas colaborando con bancos o aseguradoras tradicionales para mejorar sus operaciones. Actualmente explican el 13% de los ingresos totales del sector y han crecido un 25% más rápido que quienes compiten directamente. También puedes leer: Misión Comercial a Londres en el marco de la London Climate Action Week 2026 Éxito sostenible: tres capacidades clave Las fintech maduras priorizan economía sólida (crecimiento rentable), construcción de confianza (relaciones estables con clientes) y capacidades regulatorias robustas (ser visto como socio confiable). Las oportunidades futuras se concentran en infraestructura digital (como pagos sobre blockchain), IA aplicada a servicios personalizados e insurtech transversales. Carlos Buitrago, Managing Partner de McKinsey en Ecuador, señala: "El informe muestra que los mercados emergentes tienen ahora la posibilidad no solo de adaptar tecnología global sino también de liderar soluciones propias. Para Ecuador es clave fomentar alianzas público-privadas enfocadas en innovación regulatoria para acelerar inclusión financiera y protagonizar la próxima ola fintech regional."