Nuestra agenda, tradicionalmente centrada en el desarrollo de las infraestructuras y en la integración regional, es integral e incluye todos los ámbitos del progreso. Su objetivo es eliminar las brechas en el acceso a los beneficios del desarrollo. Este mandato fue ratificado por nuestros países miembros y accionistas, cuando en 2022, después de la pandemia de Covid-19, aprobaron la mayor capitalización en la historia del banco, para que nos enfoquemos en apoyar a la reactivación económica y en ser un banco verde, que transversaliza soluciones ambientalmente sostenibles e inclusivas a todos nuestros programas y proyectos de inversión. Para cumplir con este propósito, se han definido seis agendas misionales: la transición energética; la protección de la biodiversidad y ecosistemas terrestres y marinos; los territorios resilientes; el bienestar social con igualdad; inclusión y diversidad; la infraestructura física y digital; la productividad y las finanzas globales y sostenibles. Para Ecuador, esto quiere decir que el impacto de nuestras operaciones tiene que ser más verde, más azul, más equitativo, inclusivo y diverso, así como mayormente enfocado en un impacto regional. Esto, ligado a la difusión de más y mejor evidencia y conocimiento para el desarrollo, y el fortalecimiento de nuestras capacidades institucionales, nos permite apoyar al desarrollo de alianzas nacionales, regionales e internacionales y la catalización de recursos de terceros al servicio de todos los ecuatorianos y ecuatorianas. Específicamente, en Ecuador, CAF apoya el Plan Nacional de Desarrollo, en sus diferentes administraciones presidenciales, y sus prioridades, tanto a nivel nacional como subnacional. De esta manera, podemos comprender y acompañar, más estratégicamente, el crecimiento potencial de la actividad productiva, crear sinergias con la sociedad civil, academia, organismos de cooperación, entre los más importantes, a fin de imprimir una acción integral. Las acciones de CAF en Ecuador se orientan a ayudar al país a catalizar su nivel de desarrollo Para materializar este compromiso, junto a entidades y organismos ejecutores nacionales, construimos operaciones de financiamiento que impulsan programas y proyectos de inversión que tengan presente la incidencia en la calidad de vida, oportunidades y productividad para el capital humano. Así, por ejemplo, desde 2019, CAF apoya, con liderazgo y compromiso, el combate a la Desnutrición Crónica Infantil. Asimismo, en la primera parte de 2023, se aprobaron dos operaciones de crédito a favor del desarrollo social y humano en las áreas de educación y salud. La inversión en educación, de USD 150 millones, apoyará el Programa Anual de Inversión Educativa 2022-2025. Este incluye el financiamiento de la infraestructura escolar, la conectividad de los centros educativos, la profesionalización del magisterio, entre otros, para garantizar un acceso universal y de calidad a los agentes de cambio y de futuro del país: los niños, niñas y los y las jóvenes. Con el crédito en salud de USD 125 millones, CAF financiará el equipamiento necesario para atender la desnutrición crónica infantil, promoverá la prevención del embarazo prematuro, reforzará la salud indígena e intercultural, contribuirá a la eliminación de la malaria, y promocionará de la salud mental para proteger la salud de los ecuatorianos y ecuatorianas de una manera interseccional. Ambas operaciones serán desembolsadas en un espacio de tiempo plurianual. Otra forma en la que CAF contribuye al desarrollo sostenible en Ecuador es a través de recursos de Cooperación Técnica (CT) no Reembolsable, que están orientados al acompañamiento de operaciones de crédito, mejorar las capacidades institucionales de las entidades ejecutoras, articular la agenda verde del país y mejorar la capacidad productiva. En la actualidad, más de la mitad de CT se relacionan con temas verdes y las nuevas agendas internas: equidad de género, diversidad e inclusión; empleo y oportunidades para jóvenes; y turismo sostenible. Adicionalmente, CAF también aporta con conocimiento y redes de profesionales y entidades que permiten al país contribuir sus experiencias y mejores prácticas. Ejemplos en los que Ecuador está bien representado son: la Red de Biodiversidades, con la participación de más de 20 ciudades y los diplomados de liderazgo e inclusión financiera. Este último, graduó en su primera edición a 150 participantes. También te puede interesar: La banca juega un papel clave en el desarrollo del país En el periodo 2023-2025, CAF, en Ecuador, en respuesta a las prioridades nacionales, del sector público y privado, nos enfocaremos en ejecutar una agenda balanceada e integral con diferentes niveles de gobierno -nacional y subnacional- y varios actores de la economía. En este sentido, nuestras acciones se concentrarán en cuatro áreas. La primera es el apoyo a inversiones de infraestructura física sostenible, vías primarias y secundarias, logística conectividad, transición energética y distribución de electricidad. La segunda es asegurarse de que los beneficios de todos los proyectos son inclusivos y el financiamiento y acompañamiento de los sectores de salud, educación, y formación técnica, tecnológica y empleabilidad de los jóvenes. Tercero, los territorios resilientes a través de operaciones bilaterales con municipios y prefecturas que muestren una visión de desarrollo urbano y territorial sostenible e integral en las localidades. Cuarto, la productividad con operaciones de crédito a bancos públicos, privados y e instituciones financieras que fomenten la reactivación económica, la exportación y la agricultura sostenible, entre otros. Nuestra intención es democratizar el impacto de CAF, y que los beneficios de nuestra larga data en el país y en la región puedan sentirse en todo el territorio y por todos y todas en Ecuador.