En la conferencia “Cómo la movilidad eléctrica está cambiando el futuro sin que nos demos cuenta”, Rodrigo Montoya planteó que la movilidad eléctrica está cambiando el futuro “sin hacer ruido”, pero con efectos profundos en la calidad de vida, la eficiencia energética y la sostenibilidad. A su criterio, el progreso ya no puede medirse solo por velocidad o potencia, sino por la capacidad de mover a las personas de una forma más limpia, inteligente y responsable. En su intervención, explicó que BYD nació en 1994 como una empresa de baterías recargables, lo que le permitió construir una ventaja tecnológica desde el corazón de la electrificación. Esa base, dijo, ayudó a desarrollar un ecosistema en el que batería, motor, software y energía funcionan de manera integrada, con una apuesta clara por soluciones de cero emisiones. Uno de los ejes centrales de la conferencia fue la innovación. Montoya destacó el desarrollo de la Blade Battery, una tecnología que, según explicó, ofrece mayor seguridad, eficiencia y durabilidad. En esa línea, sostuvo que la sostenibilidad no depende solo del discurso, sino de soluciones que el consumidor pueda adoptar con confianza, tanto por desempeño como por vida útil. El vocero subrayó además que en Ecuador la transición ya no es teórica. La movilidad eléctrica, afirmó, empieza a competir en la conversación general del mercado y a redefinir lo que el consumidor espera de un vehículo: no solo estatus o potencia, sino también conectividad, eficiencia, menor impacto ambiental y una experiencia de uso más coherente con los desafíos del presente.